
Tras un año marcado por cierres de unidades y alza de insumos, los productores buscan estabilizar la producción y asegurar el suministro de forraje

Así como el maíz y el trigo, el sector lechero se encuentra en una situación crítica, que algunos incluso califican de “terapia intensiva”. Juan Manuel Rojas, presidente de la Federación Departamental de Productores de Leche (FEDEPLE), señaló que “ha sido un año muy duro, sobre todo porque muchos productores, ante los problemas, decidieron abandonar el rubro”.
Rojas destacó la urgencia de medidas concretas para estabilizar la actividad: “Necesitamos que se elimine las bandas de precios, que se nos solucione el tema del maíz, que ya no se nos regularice el tema de soya, cascarilla, que se le dé seguridad al productor para lograr levantar al sector”.
A partir del segundo semestre de 2025, los precios del maíz registraron una subida sostenida, alcanzando un máximo de Bs. 143 por quintal en el mes de noviembre. Sin embargo, este incremento se suma a un contexto ya complejo, en el que el constante aumento de los precios de los insumos importados —que representan el 95% del total de productos utilizados en el sector lechero— ha profundizado la crisis. Estos problemas, que se vienen registrando desde 2023, han provocado el cierre de varias unidades productivas debido a los altos costos de operación.
“Necesitamos que se elimine las bandas de precios, que se nos solucione el tema del maíz, que ya no se nos regularice el tema de soya, cascarilla, que se le dé seguridad al productor para lograr levantar al sector”

En resumen, aunque el factor climático fue mayormente favorable durante 2025, la crisis económica se acentuó y se manifestó en múltiples factores: falta de dólares, escasez de carburantes, elevados costos de producción y bloqueos constantes de carreteras. Como consecuencia, el volumen de producción de los productores agremiados a FEDEPLE experimentó una disminución estimada del 13,21% en comparación con el año 2024.
Frente a este panorama, las expectativas para 2026 se centran en recuperar la producción mediante la estabilización de los costos de producción y el incremento de las áreas de cultivos forrajeros, con el objetivo de garantizar la oferta de voluminoso al hato lechero y fortalecer la sostenibilidad del sector.

Fuente:Juan Manuel Rojas
Redacción: Publiagro













