Los animales seleccionados deben combinar eficiencia productiva con adaptabilidad y capacidad reproductiva, según expertos en mejoramiento genético

Animales con buena musculatura es lo que se busca/ Foto: Asocebú
Un cuello fuerte y una papada amplia/ Foto: Asocebú

En el momento de juzgar y seleccionar animales para mejorar la genética de un rebaño, es fundamental valorar características que van más allá de la simple apariencia. Según expertos en mejoramiento genético, los animales deben destacarse no solo por su desempeño en ganancia de peso, sino también por su longevidad, eficiencia reproductiva y resistencia a condiciones extensivas.

“Es importante tomar en cuenta al momento de un juzgamiento la valorización de animales que sean con mejor estructura, mejor arco de costilla, animales que tengan una mejor capacidad tanto respiratoria como digestiva, animales con buenos aplomos, características sexuales secundarias, siempre procurando animales que no solo destaquen en desempeño en ganancia de peso sino animales que sean longevos y que tengan características sexuales bien definidas para su eficiencia reproductiva”, explicó el doctor Fábio Miziara, especialista en mejoramiento genético, al referirse a la selección de animales de las razas Nelore y Nelore Mocho para reproducción en la hacienda.

Características morfológicas claves del Nelore y Nelore Mocho

  1. Cuerpo alargado y musculoso, con buena conformación ósea
    El cuerpo alargado permite un desarrollo óptimo de la musculatura y una distribución eficiente del peso, favoreciendo la producción de carne y la resistencia física. Además, una buena conformación ósea asegura que el animal soporte su propio peso y el de la musculatura, facilitando su desplazamiento en terrenos extensivos y su capacidad reproductiva.
  2. Pelaje corto y generalmente blanco o gris claro
    El pelaje corto y claro refleja la radiación solar, evitando el sobrecalentamiento en climas cálidos. También reduce la acumulación de parásitos externos y facilita el manejo sanitario. Esta característica es clave para la adaptación de la raza a regiones tropicales y subtropicales, donde la temperatura ambiental puede afectar la productividad.
  3. Cuello y papada prominente
    Un cuello fuerte y una papada amplia cumplen una función termorreguladora, ayudando a disipar el calor. Además, la papada almacena tejido graso que sirve como reserva energética en períodos de escasez de pasto, contribuyendo a la rusticidad de la raza.
  4. Cabeza pequeña, frente amplia y orejas medianas
    Una cabeza pequeña y proporcionada facilita la alimentación eficiente, disminuyendo el riesgo de golpes o lesiones durante el pastoreo extensivo. La frente amplia aumenta la capacidad pulmonar, fundamental para la resistencia y el rendimiento en ambientes calurosos. Las orejas medianas, características de Bos indicus, ayudan a disipar calor y potencian la sensibilidad auditiva frente a peligros o manejo.
  5. Jiba pequeña, típica de razas cebú
    La jiba contiene tejido muscular y graso que actúa como reserva energética y ayuda en la regulación térmica. Su tamaño moderado equilibra eficiencia energética y movilidad, siendo un rasgo distintivo de la adaptación del Nelore al clima tropical.
  6. Extremidades fuertes y resistentes a suelos irregulares
    Las patas robustas permiten al Nelore desplazarse por terrenos accidentados o pasturas extensivas, asegurando movilidad para pastoreo, reproducción y manejo. Esta característica reduce el riesgo de lesiones y problemas locomotores que podrían afectar la producción.

La relevancia de los aplomos y la longevidad

Los aplomos correctos son determinantes para la vida productiva del animal en el rebaño, ya que facilitan la caminata en pasturas extensivas y contribuyen a la permanencia de los animales durante más años.

“Animales con aplomos correctos tienen una vida productiva longeva, por eso es la importancia de las cualidades de los aplomos”, destacó Miziara.

Funcionalidad y eficiencia reproductiva

La selección de animales no debe centrarse únicamente en la morfología, sino en la combinación de productividad y funcionalidad. Los animales elegidos para reproducirse transmitirán a sus progenies características clave, como precocidad sexual, habilidad materna y capacidad de ganancia de peso.

“Animales con aplomos correctos tienen una vida productiva longeva, por eso es la importancia de las cualidades de los aplomos”

“Funcionalidad junto con la capacidad de producción, dos factores importantes para seleccionar animales que aporten al rebaño, para el momento de la IATF y los animales por inseminación, con programas de mejoramiento genético”, explicó el especialista, resaltando la importancia de un enfoque integral en los programas de genética bovina.

Fuente: Fábio Miziara

Redacción: Publiagro