Entre infraestructura, seguridad jurídica y desarrollo productivo, el sector ganadero beniano proyecta un nuevo ciclo de crecimiento con respaldo empresarial

Herlan Villagomez, presidente de Unión Agronegocios / Foto: Publiagro
La ganaderia es el pilar de la economía del Beni / Foto: Internet

Guayaramerín fue escenario del XLI Congreso Ordinario de Ganaderos del Beni, un espacio que reunió a dirigentes, empresarios, técnicos y productores de toda la región para debatir políticas, infraestructura y productividad en uno de los departamentos con mayor vocación pecuaria del país. En medio de mesas de trabajo y análisis institucional, el clima predominante fue sorpresivamente optimista: el sector percibe señales de despegue.

Así lo destacó Herlan Villagómez, presidente de Unión Agronegocios, durante su participación en el evento. Para él, el Beni está entrando a un momento determinante: “vemos muchos procesos de desarrollo; creo que hay que montarse en las nuevas políticas que se van a dar en el país”, señaló, remarcando que la actitud empresarial será crucial para atravesar la crisis económica nacional, que aún no ha sido superada.

La ganadería, eje natural del Beni

Beni concentra una de las mayores poblaciones bovinas de Bolivia y es reconocido como proveedor estratégico de carne para el mercado nacional y la exportación. Para Villagómez, ese rol debe profundizarse:

“El Beni, su función principal es la ganadería; hay que potenciarla más, hacerla más productiva”.

En esa línea, el congreso trabajó justamente en políticas relacionadas con mejoramiento genético, sanidad, infraestructura productiva y capacidad exportadora, pilares fundamentales para sostener el crecimiento y abrir nuevos mercados.

Infraestructura que cambia la historia

Uno de los anuncios que generó mayor expectativa es la construcción de un puente fronterizo Bolivia–Brasil por Guayaramerín. La obra transformaría la logística comercial, facilitando salida a puertos, abaratando costos de transporte y aumentando competitividad.

Villagómez señala que Beni además necesita:

  • carreteras en mejores condiciones,
  • seguridad jurídica para la tierra,
  • acceso a hospitales y escuelas,
  • mayor inversión pública estructural. 

“Lo demás, el sector empresario puede desarrollarlo”, afirma, subrayando que el rol estatal es habilitar condiciones.

“El XLI Congreso de Ganaderos en Guayaramerín reflejó ánimo positivo, pese a la crisis; el reto ahora es transformar oportunidades en desarrollo sostenible”

El empresariado como motor contra la pobreza

El entrevistado es tajante: la pobreza rural es consecuencia de malas políticas heredadas, y la forma de revertirla es generando trabajo a partir de la inversión privada. El sector agropecuario, altamente demandante de mano de obra, puede mover economías locales completas si encuentra incentivos adecuados.

Unión Agronegocios: 40 años apostando por Beni

Con cuatro décadas de trayectoria, la empresa celebra un hito institucional en pleno contexto desafiante. Para su presidente, esta fecha implica más responsabilidad:

“Estamos haciendo inversiones importantes en el desarrollo de infraestructuras y capacidades técnicas; creemos que estamos al nivel del desarrollo del pueblo beniano”.

La firma ha ampliado presencia en la región con puntos de servicio técnico, provisión de insumos, capacitación y fortalecimiento de cadenas productivas, componentes clave en tiempos de márgenes estrechos y exigencias competitivas.

Marco del Congreso Ganadero

El XLI Congreso Ordinario tuvo entre sus objetivos:

  • analizar políticas ganaderas nacionales,
  • proyectar la ruta de exportaciones,
  • tratar normativas sanitarias,
  • unificar postura técnica del sector.

Además, se discutieron aspectos como trazabilidad, certificación sanitaria y acceso a mercados internacionales, necesarios para aprovechar acuerdos con países asiáticos.

El sector ganadero del Beni se encuentra en un punto de inflexión:
hay crisis, pero también oportunidades históricas.

Con infraestructura estratégica, seguridad jurídica y articulación público-privada, el departamento podría convertirse en un hub productivo regional.

Y allí, la actitud resaltada por Villagómez —optimismo, inversión y compromiso— se vuelve la pieza que puede marcar la diferencia para el futuro agropecuario beniano.

Redacción: Publiagro