
Denuncian destrucción de sembradíos, robo de ganado y personas heridas en pleno proceso de cosecha


Una jornada marcada por la violencia sacudió al municipio de Montero, en el departamento de Santa Cruz, tras la denuncia de un presunto avasallamiento en el predio agrícola Patujú, donde además se reportó la retención y secuestro de un productor agropecuario.
De acuerdo con los testimonios de la familia afectada, entre 100 y 200 personas encapuchadas y armadas ingresaron violentamente al lugar durante la madrugada. En la incursión, los atacantes habrían destruido sembradíos en plena época de cosecha, robado cabezas de ganado y sacrificado animales, además de provocar destrozos en las instalaciones.
“Estamos con personas heridas dentro de la propiedad, hay destrozos y tienen secuestrado a mi marido”, relató entre lágrimas María José Cabrera, esposa del propietario, quien aseguró que la situación se vive desde el sábado 27 de septiembre, cuando se inició el avasallamiento.
La mujer detalló que la mañana del viernes, alrededor de las 6:00, su esposo fue retenido por los avasalladores, confirmando el secuestro.

“Más de un centenar de encapuchados habrían tomado por la fuerza un predio agrícola en Montero, norte cruceño, donde se producen caña y ganado, dejando heridos, animales muertos y un productor retenido contra su voluntad”

Producción en riesgo y reclamo de auxilio
El predio afectado se dedica a la producción de caña de azúcar y ganadería, rubros de gran relevancia para la economía regional.
“Nos están destruyendo todo nuestro sembradío, nos han robado nuestro ganado, están matando a las vacas. No podemos seguir con estos avasallamientos”, denunció Cabrera, pidiendo el apoyo urgente de la Policía y de las autoridades nacionales.
Hasta el cierre de esta nota, ni la Policía Departamental, ni el Ministerio de Gobierno, ni el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) habían emitido un pronunciamiento oficial sobre el hecho, pese a que la denuncia ya fue presentada.
La problemática de los avasallamientos de tierras productivas ha generado constante preocupación en el oriente boliviano, debido a que afecta la seguridad jurídica, la producción agropecuaria y la integridad de las familias que trabajan en el campo. Este caso se suma a otros episodios denunciados por productores, quienes reclaman que el avance de grupos organizados amenaza con desincentivar la inversión y poner en riesgo la soberanía alimentaria del país.

Redacción: Publiagro














