Walter Nuñez advierte que el sector agropecuario tiene el potencial de generar más de $us 13.400 millones, siempre que el nuevo gobierno asegure condiciones de seguridad jurídica, tecnología, infraestructura y reglas claras de mercado

Las exportaciones agropecuarias se pueden convertir en el principal foco de ingreso de divisas / Foto: Publiagro

El sector agropecuario boliviano tiene en sus manos la posibilidad de convertirse en el verdadero motor económico del país. Así lo aseguró el consultor internacional en economía, Walter Nuñez, quien durante un conversatorio planteó que, bajo las condiciones adecuadas, el agro puede llegar a superar los niveles de exportación alcanzados por el gas en 2014, cuando Bolivia registró ventas externas por más de 13.400 millones de dólares.

“Si se toman las políticas adecuadas, sin intervenciones estatales que restrinjan la producción o la innovación, el sector agropecuario tiene las condiciones para ser más eficiente, más productivo y convertirse en el mayor generador de divisas”, destacó Nuñez.

El análisis se divide en dos grandes puntos: las condiciones que debe garantizar el próximo gobierno para liberar el potencial del agro y las políticas necesarias para que esas proyecciones se traduzcan en crecimiento real.

Cuadro comparativo: Exportaciones de Gas vs. Proyecciones del Agro

“El consultor internacional Walter Nuñez afirma que el agro boliviano podría convertirse en el principal motor económico del país, pero depende de decisiones políticas que garanticen productividad, integración y competitividad en la era post-electoral”

  1. Las condiciones para que el agro despegue

De acuerdo con Nuñez, lo primero es asegurar la seguridad jurídica y la protección de la propiedad privada, un tema sensible frente a los avasallamientos y conflictos que hoy afectan a muchos productores. “No se puede hablar de crecimiento cuando el productor vive con la incertidumbre de que su tierra puede ser invadida o que no hay sanciones efectivas al abigeato”, advirtió.

El segundo aspecto es la modernización del sector, lo que significa incentivar la adopción de innovaciones tecnológicas que permitan mejorar rendimientos sin necesidad de ampliar la frontera agrícola. Esto supone mayor eficiencia en cada hectárea cultivada y un salto hacia prácticas productivas más sostenibles.

En tercer lugar, Nuñez enfatizó la necesidad de integrar a todos los productores en un sistema agroalimentario coordinado, que funcione bajo esquemas de cooperación y complementación entre pequeños, medianos y grandes productores.

Finalmente, insistió en que Bolivia debe recuperar su papel estratégico en Sudamérica. “Somos el país centro, pero hemos sido apartados de los corredores bioceánicos porque los bloqueos internos nos convirtieron en un país tranca. Si no resolvemos ese problema, quedaremos aislados del comercio continental”, alertó.

  1. Las políticas para potenciar el agro post elecciones

Nuñez identificó cinco ejes clave que deberían formar parte de la agenda económica tras las elecciones:

  1. Adopción tecnológica masiva → Incentivos para que el productor mejore rendimientos con innovación y mejores prácticas.
  2. Protección a la propiedad de la tierra → Sanciones firmes contra avasallamientos y delitos rurales.
  3. Capacitación de capital humano → Formación técnica tanto para productores como para trabajadores rurales, elevando la calidad de la mano de obra.
  4. Servicios públicos eficientes → Instituciones que acompañen con políticas coherentes y faciliten trámites, en vez de obstaculizar la producción.
  5. Infraestructura y conectividad → Caminos, puertos y corredores bioceánicos que inserten a Bolivia en los grandes proyectos de integración continental. 

Un reto para el nuevo gobierno

El consultor subrayó que el agro no solo es capaz de aportar divisas, sino de articular crecimiento social y económico para todo el país. Sin embargo, advirtió que los resultados dependerán de que el próximo gobierno deje de priorizar la ideología sobre la economía y adopte políticas basadas en la productividad, la competitividad y la apertura de mercados.

“El potencial está ahí, pero requiere visión política y sentido común. Si se logra, Bolivia no solo tendrá un agro más fuerte, sino una economía más estable y diversificada”, concluyó.

Redacción: Publiagro