La alimentación del cerdo del futuro exige mucho más que incorporar nuevos ingredientes, aditivos o tecnologías. Requiere conocer el comportamiento de los animales, evaluar las condiciones de producción y tomar decisiones basadas en datos para mejorar la eficiencia y aprovechar el potencial genético de cada ejemplar.
Así lo explicó Sandra Carolina Salguero Cruz, médica veterinaria y gerente de Innovación y Desarrollo de Productos en KPIs Consulting, durante su participación en el Seminario Alimenta, organizado por Sofía Ltda., donde abordó los desafíos de la nutrición porcina frente a las nuevas exigencias productivas.
La especialista sostuvo que el primer paso para mejorar los resultados consiste en medir y comprender el funcionamiento de cada sistema productivo. Analizar el desempeño de los animales y reconocer cómo los desafíos propios de la granja afectan su productividad permite identificar oportunidades de mejora y definir estrategias adecuadas.
En esa línea, señaló que la tecnología y las herramientas nutricionales son importantes, pero no constituyen por sí solas la solución. Los ajustes de manejo, incluso aquellos sencillos y de rápida implementación, pueden contribuir a mejorar los resultados y expresar el potencial genético de los animales.
Nutrición adaptada a cada granja
En materia de inversión y rentabilidad, Salguero enfatizó que no existe una fórmula universal para mejorar la eficiencia alimenticia. La elección de ingredientes, soluciones nutricionales y herramientas tecnológicas debe responder a las condiciones particulares de cada explotación.
“Las granjas son dinámicas, no son fijas, por eso las fórmulas también son dinámicas y no fijas”, afirmó, al explicar que las estrategias de alimentación deben ajustarse a los cambios del sistema productivo y a las oportunidades de mejora identificadas.


Esta visión cobra relevancia en un escenario marcado por la variabilidad en la disponibilidad y los precios de los ingredientes, factores que obligan al productor a evaluar sus recursos y buscar alternativas que permitan optimizar el desempeño sin incrementar innecesariamente los costos.
La profesional recomendó validar las decisiones en granja y comprobar sus resultados antes de adoptar nuevas soluciones, con el objetivo de orientar las inversiones hacia mejoras concretas en la producción.
Medir para avanzar en la porcicultura
La evaluación constante como herramienta de competitividad. Los desafíos forman parte permanente de la producción porcina, desde las fluctuaciones en el costo de las materias primas hasta las exigencias de eficiencia y productividad. Frente a este panorama, Sandra Carolina Salguero aconsejó a los productores mantener una actitud activa, medir sus resultados y validar las estrategias aplicadas en sus propias granjas.
Su mensaje fue claro: avanzar no significa incorporar todas las novedades disponibles, sino identificar cuáles responden a las necesidades reales de cada sistema. La combinación de datos, manejo adecuado y decisiones nutricionales ajustadas a cada explotación constituye una vía para mejorar la eficiencia y afrontar los retos futuros de la porcicultura.
Redacción: Publiagro


















