La avicultura nacional atraviesa un escenario de preocupación por el incremento de los costos de producción, la sobreoferta de pollitos BB y las dificultades que enfrentan los productores para comercializar su producción a precios que permitan cubrir sus gastos. Ante esta situación, los pequeños y medianos avicultores determinaron declararse en emergencia y plantearon una serie de medidas para ordenar el sector.
Winston Ortiz, presidente de AVIPAR, señaló que existe una preocupación generalizada entre los productores por la cantidad de pollitos que están colocando las incubadoras en el mercado, situación que, según explicó, afecta principalmente a quienes además de producir pollitos BB también se dedican a la crianza de pollos de engorde.
“A nivel nacional, todos los avicultores, no solamente los presidentes, señalar enfáticamente la sobreproducción que existe por parte de las incubadoras sin un poquito de apego hacia los productores”, manifestó Ortiz.
El dirigente cuestionó además el , que habría llegado aproximadamente a Bs 18, al considerar que este aumento representa un perjuicio para los productores que ya enfrentan dificultades para recuperar sus inversiones.
Ortiz explicó que durante varios meses del año los avicultores han tenido que comercializar su producción incluso por debajo de sus costos, absorbiendo pérdidas que afectan directamente a su capital de trabajo.
“Nosotros como productores durante el año subvencionamos en gran medida por varios meses vendiendo por debajo del costo de producción. ¿Y esto qué significa? Pérdida del capital de los avicultores”, sostuvo.
A esta situación se suma el incremento del costo del combustible, que, de acuerdo con el dirigente, tendrá efectos sobre diferentes componentes de la cadena productiva. Ortiz indicó que actualmente el costo de producción del pollo se encuentra alrededor de Bs 15 por kilo, por lo que el productor considera difícil continuar comercializando por debajo de ese nivel.
“Con esta subida del combustible todo acarrea que suba. Nuestro costo de producción está bordeando los 15 bolivianos. Entonces el avicultor no puede vender por debajo de ese costo de producción”, afirmó.


Productores fijan Bs 10 para el kilo de pollo vivo
Por su parte, Marlon Álvarez, presidente de la Asociación de Pequeños y Medianos Avicultores, informó que, tras un ampliado, el sector resolvió declararse en emergencia y establecer un precio de Bs 10 por kilo de pollo vivo en Santa Cruz, con aplicación gradual.
Entre las resoluciones adoptadas también figura la solicitud de una reunión con las incubadoras para abordar la situación de la sobreproducción y analizar medidas que permitan una planificación de la actividad avícola nacional.
Los productores plantearon además la necesidad de ampliar a 30 días el vacío sanitario, argumentando que esta medida contribuiría a mejorar las condiciones de sanidad avícola. Según Álvarez, el sector pretende demostrar las dificultades que puede generar una elevada densidad de población avícola cuando existen controles insuficientes de bioseguridad.
Otra de las solicitudes consiste en reducir a 60 semanas la vida útil de las reproductoras, como parte de las medidas propuestas para ordenar la producción.
Asimismo, los productores acordaron gestionar una reunión con los mataderos de Santa Cruz para abordar aspectos relacionados con la comercialización del pollo y buscar condiciones que permitan mejorar la salida de la producción.
Álvarez señaló que, para el resto del país, los precios deberán establecerse de acuerdo con las respectivas hojas de costos, mientras que en Santa Cruz se aplicará el precio definido por el sector de manera gradual.
Las resoluciones reflejan la preocupación de los pequeños y medianos productores ante un escenario en el que el aumento de los costos, la sobreproducción y las dificultades de comercialización pueden afectar la recuperación de las inversiones realizadas durante el ciclo productivo.
Ortiz, por su parte, cuestionó el incremento del precio del combustible y sostuvo que existen otras alternativas que, desde su perspectiva, pudieron ser consideradas para evitar trasladar el impacto directamente a las actividades productivas. “Definitivamente nosotros rechazamos esta subida del combustible porque ha hecho mucho daño a la producción”, afirmó.
Fuente: Winston Ortiz y Marlon Álvarez
Redacción: Publiagro


















