jueves, agosto 27, 2026
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Citoquininas: las hormonas que impulsan la división celular y la brotación de los cultivos

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La importancia de la Citoquininas y las hormonas vegetales en las plantas/ Foto: Internet
La importancia de la Citoquininas y las hormonas vegetales en las plantas/ Foto: Internet

Estas señales vegetales regulan el crecimiento de nuevos tejidos, retrasan la senescencia de las hojas y participan en la distribución de nutrientes y fotoasimilados

Las citoquininas cumplen un papel fundamental en el desarrollo de las plantas al intervenir en procesos como la división celular, la formación de nuevos tejidos, la brotación de yemas laterales y el retraso de la senescencia foliar. Estas hormonas vegetales forman parte de un complejo sistema de regulación que permite a la planta distribuir sus recursos hacia los órganos que se encuentran en crecimiento activo.

Las citoquininas son sintetizadas principalmente en tejidos jóvenes y en división celular, con una importante producción en las raíces. Desde allí pueden movilizarse hacia la parte aérea a través del xilema, alcanzando brotes, hojas y otros órganos en desarrollo. Entre las formas naturales más relevantes se encuentran la zeatina, isopenteniladenina (iP), dihidrozeatina y sus derivados, cuya actividad depende de la especie, el tejido y el estado fisiológico de la planta.

División celular y formación de nuevos tejidos

Una de sus funciones más conocidas es la estimulación de la división celular o citocinesis, proceso que permite aumentar el número de células durante el crecimiento. Las citoquininas participan en la regulación del ciclo celular y favorecen la transición de las células hacia las etapas de división.

Este mecanismo tiene especial importancia durante la formación de brotes, hojas y otros tejidos jóvenes. Sin embargo, el efecto de las citoquininas no debe interpretarse de manera aislada: su acción está estrechamente relacionada con otras hormonas, particularmente las auxinas.

Citoquininas y dominancia apical

Uno de los efectos fisiológicos más importantes se observa en las yemas laterales. La dominancia apical está regulada principalmente por las interacciones entre auxinas, citoquininas y otras señales hormonales.

Cuando existe una mayor actividad de citoquininas en las yemas laterales, puede favorecerse su crecimiento y disminuir la inhibición asociada a la dominancia apical. Este proceso puede traducirse en una mayor emisión de brotes y en cambios en la arquitectura de la planta, un aspecto relevante para cultivos donde el número y distribución de ramas influyen sobre el potencial productivo.

Mayor permanencia de las hojas activas

Las citoquininas también están relacionadas con el retraso de la senescencia foliar, proceso natural mediante el cual las hojas envejecen y disminuyen progresivamente su actividad metabólica.

Estas hormonas pueden contribuir a conservar la clorofila y mantener durante más tiempo la capacidad fotosintética de los tejidos. Al retrasar la degradación de proteínas, pigmentos y componentes celulares, las hojas pueden permanecer fisiológicamente activas durante un periodo mayor, dependiendo de las condiciones ambientales y del estado nutricional de la planta.

Este mecanismo es particularmente importante durante las etapas de llenado de granos, frutos o estructuras de almacenamiento, cuando la planta requiere una fuente sostenida de fotoasimilados.

«En aplicaciones agrícolas, además, existen reguladores de crecimiento con actividad citoquinínica que pueden utilizarse para modificar determinados procesos fisiológicos»

Las Citoquininas promueve los brotes/ Foto: Internet
Las Citoquininas promueve los brotes/ Foto: Internet

Distribución de nutrientes y fotoasimilados

Otro aspecto relevante es su participación en la relación fuente-demanda de la planta. Los tejidos jóvenes que presentan una elevada actividad metabólica funcionan como órganos de demanda y requieren un suministro constante de azúcares, aminoácidos, minerales y otros compuestos.

Las citoquininas pueden modificar esta distribución al favorecer la actividad metabólica de los tejidos en crecimiento y actuar como señales que contribuyen a direccionar recursos hacia determinados órganos. Este proceso no significa que la hormona transporte directamente todos los nutrientes, sino que interviene en la regulación fisiológica que determina dónde se concentran los recursos disponibles.

Equilibrio con las auxinas

El comportamiento de las citoquininas está estrechamente relacionado con las auxinas, otra de las principales familias de hormonas vegetales. La relación entre ambas participa en la definición de diferentes patrones de crecimiento.

De manera general, una mayor actividad relativa de citoquininas favorece procesos asociados con la formación y desarrollo de brotes, mientras que las auxinas tienen una participación importante en la formación y diferenciación de raíces. No obstante, esta relación no es una regla absoluta, ya que la respuesta depende de la especie, el tejido, la concentración hormonal y las condiciones ambientales.

Por ello, más que considerar una hormona de manera individual, el manejo fisiológico de la planta debe entenderse como un sistema de equilibrios hormonales.

Importancia agronómica

Desde el punto de vista productivo, comprender el comportamiento de las citoquininas permite interpretar procesos como la brotación, el desarrollo vegetativo, la permanencia de hojas funcionales y la distribución de recursos durante etapas críticas del cultivo.

En aplicaciones agrícolas, además, existen reguladores de crecimiento con actividad citoquinínica que pueden utilizarse para modificar determinados procesos fisiológicos. Sin embargo, su respuesta depende de factores como especie y variedad, dosis, momento de aplicación, estado fenológico, temperatura, disponibilidad hídrica y nutrición.

Por esta razón, el uso de productos con acción citoquinínica debe realizarse con criterios técnicos y de acuerdo con las recomendaciones específicas para cada cultivo. Una concentración o momento inadecuado no necesariamente genera mayor crecimiento y puede alterar el equilibrio hormonal natural de la planta.

En síntesis, las citoquininas funcionan como importantes señales reguladoras del crecimiento vegetal. Su participación en la división celular, la brotación, la actividad foliar y la distribución de recursos las convierte en un componente clave de la fisiología de los cultivos, siempre en interacción con las auxinas y con las condiciones ambientales y nutricionales que determinan el comportamiento final de la planta.

Fuente: AgroDocs

Redacción: Publiagro