La antracnosis del cafeto es una enfermedad causada por hongos del género Colletotrichum, que afecta principalmente frutos, ramas y hojas de la planta de café. En Bolivia, aunque no tiene el mismo nivel de impacto histórico que la roya del café (Hemileia vastatrix), representa una enfermedad de importancia fitosanitaria en zonas cafetaleras donde predominan condiciones de alta humedad, lluvias prolongadas y temperaturas favorables para el desarrollo del patógeno.
Antracnosis del café: una amenaza asociada a la humedad en los cafetales bolivianos
En Bolivia, la enfermedad puede presentarse principalmente en regiones productoras como los Yungas de La Paz, además de zonas cafetaleras de Santa Cruz, Cochabamba y otros valles húmedos, donde existen condiciones ambientales adecuadas para la proliferación de hongos del género Colletotrichum.
Los cafetales bolivianos se desarrollan generalmente en ambientes tropicales y subtropicales, con periodos de elevada humedad relativa y precipitaciones concentradas durante la época lluviosa. Estas condiciones favorecen la germinación de las esporas del hongo y la aparición de infecciones, especialmente cuando los cultivos presentan exceso de sombra, poca ventilación o manejo deficiente de residuos vegetales.
Impacto en la producción nacional
La incidencia de la antracnosis en Bolivia puede variar según la zona, el manejo del cultivo y las condiciones climáticas de cada campaña agrícola. Los mayores riesgos se presentan durante las etapas de floración, formación y maduración de los frutos, cuando el cafeto es más susceptible al ataque del patógeno.
Los daños pueden traducirse en:
– Pérdida de frutos antes de la cosecha, reduciendo el rendimiento por planta
– Deterioro de la calidad del grano, debido a infecciones que afectan directamente la cereza
– Secamiento de ramas y brotes, debilitando la planta y reduciendo su capacidad productiva
– Incremento de costos de producción, por la necesidad de realizar podas sanitarias y controles fitosanitarios

En pequeños sistemas productivos, especialmente aquellos manejados con limitada asistencia técnica, la enfermedad puede ocasionar mayores afectaciones debido a la dificultad para realizar controles preventivos oportunos.
Relación con el cambio climático
Especialistas advierten que la variabilidad climática puede favorecer una mayor presencia de enfermedades fungosas en los cultivos de café. Periodos con lluvias intensas, incremento de humedad y cambios en los patrones de temperatura generan ambientes más favorables para la multiplicación y dispersión de Colletotrichum.
En Bolivia, donde gran parte de la producción cafetalera se desarrolla bajo sistemas de sombra y en zonas de montaña, el manejo del microclima dentro del cafetal es un factor clave para reducir la presión de la enfermedad.
Prevención y manejo recomendado
Para disminuir la incidencia de la antracnosis, los productores deben aplicar estrategias de manejo integrado:
– Realizar podas para mejorar la circulación de aire y reducir la humedad dentro del cultivo
– Retirar frutos y ramas infectadas para evitar que sean fuentes de inóculo
– Mantener una fertilización equilibrada para fortalecer la resistencia natural de la planta
– Utilizar material vegetal sano y adaptado a las condiciones locales
– Aplicar controles preventivos con fungicidas autorizados cuando existan condiciones favorables para la enfermedad
En el contexto boliviano, la antracnosis constituye una enfermedad que requiere vigilancia permanente, especialmente en las principales zonas productoras de café, debido a que un manejo oportuno permite reducir pérdidas y proteger la calidad del café nacional, un producto reconocido por su potencial en mercados especializados.
Fuente: Organización Internacional del Café, CIAT, Fecafeb, Senasag
Redacción: Publiagro



















