Tras años de dificultades y pérdidas que alcanzaron hasta el 70%, productores esperan fortalecer la cadena productiva y agregar valor a la uva

Cada viñedo representa años de esfuerzo, dedicación y esperanza para las familias productoras que sostienen una de las actividades agrícolas más emblemáticas del Chaco y del departamento de Tarija. En ese contexto, el Gobierno Regional reafirmó su compromiso con el fortalecimiento del sector vitivinícola mediante acciones orientadas a impulsar su crecimiento sostenible y generar mejores condiciones para los productores agrupados en ASOVIT.

David Rojas, ejecutivo regional, informó que se presentó ante el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras el proyecto a diseño final para la construcción de un Centro de Empaque y una Cámara de Frío para el acondicionamiento de uva, una iniciativa considerada estratégica para fortalecer la cadena productiva y abrir nuevas oportunidades para la industrialización y comercialización de derivados de la uva.

Según explicó la autoridad, esta infraestructura permitirá mejorar el manejo poscosecha, ampliar la capacidad de conservación del fruto y reducir pérdidas, además de generar condiciones más competitivas para que el sector pueda proyectarse hacia nuevos mercados y consolidar el valor agregado de la producción regional.

“El sector vitícola ha estado remando solo, atravesando situaciones complejas y difíciles desde hace más de siete años. Hemos llegado a tener pérdidas de hasta el 70%, ahora esperamos que puedan apoyar al sector”, expresó Rojas al referirse a los desafíos que enfrentaron los productores debido a factores climáticos, dificultades económicas y limitaciones estructurales.

“El sector vitícola ha estado remando solo, atravesando situaciones complejas y difíciles desde hace más de siete años. Hemos llegado a tener pérdidas de hasta el 70%, ahora esperamos que puedan apoyar al sector¨

El anuncio llega en un momento clave para la actividad vitícola. Actualmente, los productores ya han iniciado las labores de poda en los viñedos, una etapa fundamental dentro del calendario agrícola que marca el comienzo de una nueva campaña productiva. Entre junio y julio, aprovechando el periodo de reposo vegetativo de la planta, se realizan los cortes técnicos que permitirán definir el potencial productivo del siguiente ciclo.

La poda no solo consiste en retirar ramas; es una práctica agronómica estratégica que busca equilibrar el crecimiento de la vid, regular la cantidad de racimos y favorecer una mejor calidad del fruto. De la correcta ejecución de esta labor dependerá procesos posteriores como la brotación, floración, desarrollo del racimo y la futura cosecha.

Tarija continúa siendo el principal departamento productor de uva del país y concentra gran parte de la actividad vitivinícola nacional, abasteciendo tanto el consumo de fruta fresca como la elaboración de vinos y singani. En ese escenario, proyectos orientados a infraestructura productiva adquieren una relevancia especial, ya que buscan acompañar el trabajo del productor desde el campo hasta la transformación y comercialización.

Con el inicio de la poda y la proyección de nuevas inversiones para el sector, los productores renuevan sus expectativas de recuperar competitividad, fortalecer la producción regional y construir mejores condiciones para el futuro de la viticultura chaqueña.

Fuente: Gobierno Autónomo Regional de Gran Chaco

Redacción: Publiagro