Bolivia podría cerrar 2026 con el nivel más bajo de exportaciones de productos de madera en más de tres décadas, de acuerdo con las proyecciones elaboradas por la Cámara Forestal de Bolivia (CFB). Las ventas externas se situaría entre USD 48 y 50 millones, un resultado que marcaría un retroceso histórico para una industria que durante los últimos años había logrado recuperar presencia en los mercados internacionales.
El valor central proyectado, de USD 49,1 millones, representa una caída aproximada del 34% respecto de los USD 74,6 millones exportados en 2025. Según la serie histórica de la CFB, que abarca de manera continua el periodo desde 1992, incluso en años de bajo desempeño, como 1992, 2001 y 2016, las exportaciones de madera no descendieron de USD 50 millones.
“Estamos ante el riesgo de cerrar el peor año para las exportaciones de madera en más de tres décadas. Esto no significa solamente una caída en las cifras: significa poner en riesgo mercados que costó años conquistar. Necesitamos recuperar la confianza de nuestros compradores y contar con condiciones seguras para exportar”, señaló Pedro Colanzi, presidente de la Cámara Forestal de Bolivia.
A este escenario se suma la posibilidad de que el país registre una balanza comercial negativa en productos de madera. La CFB proyecta importaciones de entre USD 49 y 51 millones, frente a exportaciones estimadas entre USD 48 y 50 millones. Los valores centrales de ambas proyecciones anticipan un déficit comercial cercano a USD 200.000.
Restricciones comerciales agravan el deterioro exportador
La Cámara Forestal de Bolivia advierte que la industria maderera enfrenta dificultades de competitividad, logística y acceso a mercados, a las que se han sumado restricciones operativas e incertidumbre comercial vinculadas al Caso Maderas, particularmente en las rutas de exportación a través de Chile.
De acuerdo con información de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (CANEB), entre enero y julio de 2026 las exportaciones de madera y sus manufacturas disminuyeron de USD 38,12 millones a USD 26,93 millones respecto del mismo periodo de 2025. El 87,9% de esa reducción se concentró en operaciones realizadas por rutas vinculadas a Chile.
La retención de cargamentos de madera boliviana y la posterior destrucción de mercancía en Arica han incrementado la preocupación del sector sobre la seguridad y previsibilidad de sus operaciones internacionales.
Como parte de su análisis, la CFB estima que, en un escenario de continuidad de las operaciones comerciales, las exportaciones de madera podrían haber alcanzado aproximadamente USD 77 millones en 2026, equivalentes a un crecimiento del 3,2% respecto del año anterior.
“El sector forestal boliviano tiene capacidad productiva, genera valor agregado y cuenta con mercados internacionales. Pero no podemos sostener esa presencia si nuestras exportaciones enfrentan incertidumbre. Necesitamos respuestas sobre lo ocurrido con la madera boliviana en Chile y garantías para que nuestras empresas puedan continuar exportando con normalidad”



La diferencia entre ese escenario estimado y la proyección actual de USD 49,1 millones se aproxima a USD 28 millones. Esta comparación refleja la magnitud del deterioro de las perspectivas comerciales del sector, aunque no constituye una cuantificación de pérdidas atribuibles exclusivamente al Caso Maderas.
Los resultados hasta agosto anticipan un cierre complejo
Los datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística (INE), analizados por la CFB, muestran que entre enero y agosto de 2026 las exportaciones de productos de madera alcanzaron USD 33,2 millones, un 28,8% menos que en el mismo periodo de 2025, cuando sumaron USD 46,7 millones.
En ese mismo periodo, las importaciones se situaron alrededor de USD 33 millones, dejando un saldo comercial positivo muy reducido y cercano al equilibrio.
Estos resultados constituyen uno de los antecedentes del escenario de cierre de año proyectado por la Cámara Forestal de Bolivia y reflejan la necesidad de adoptar medidas para recuperar la actividad exportadora.
Recuperar mercados y garantizar seguridad jurídica
Para la CFB, revertir esta tendencia requiere restablecer condiciones de confianza para los compradores internacionales, garantizar la seguridad jurídica de las operaciones comerciales y superar las dificultades que afectan al tránsito de los productos forestales bolivianos.
“El sector forestal boliviano tiene capacidad productiva, genera valor agregado y cuenta con mercados internacionales. Pero no podemos sostener esa presencia si nuestras exportaciones enfrentan incertidumbre. Necesitamos respuestas sobre lo ocurrido con la madera boliviana en Chile y garantías para que nuestras empresas puedan continuar exportando con normalidad”, expresó Colanzi.
En vísperas de la visita presidencial de Chile a Bolivia, prevista para el 16 de octubre, la Cámara Forestal considera que el acercamiento bilateral representa una oportunidad para avanzar en el esclarecimiento del Caso Maderas y establecer condiciones que permitan proteger el comercio legítimo entre ambos países.
La institución sostiene que la recuperación de los mercados internacionales es un proceso que demanda tiempo, continuidad y confianza. Por ello, reafirma la necesidad de fortalecer una industria forestal sostenible, generadora de empleo y valor agregado, cuya capacidad exportadora constituye una oportunidad de desarrollo económico para Bolivia.
Fuente: CFB

















