El fortalecimiento de la ganadería bovina en Bolivia comienza a abrir una nueva etapa enfocada en la generación de información, evaluación genética y selección de reproductores. En ese contexto, fue presentado el Proyecto de Investigación e Implementación del Programa de Mejora Genética Bovina Boliviana (PMGBB), una iniciativa orientada a integrar a las asociaciones vinculadas al ganado bovino taurino y sus cruzamientos para impulsar una mejora sostenida de la productividad nacional.
El doctor Juan Antonio Pereira, docente de la carrera de Veterinaria de la UAGRM, explica que la propuesta busca construir una base técnica que permita avanzar hacia decisiones reproductivas sustentadas en evidencia productiva y genética, incorporando herramientas modernas que amplíen las posibilidades de selección dentro del hato bovino.
El potencial del ganado taurino y los cruzamientos
Según explicaron los impulsores del proyecto, actualmente la estructura ganadera nacional presenta una importante diversidad genética.
“Hay un 75% de ganado cebuino y hay un 25% de ganado no cebuino. Si hablamos que somos 11 millones, la mitad, estamos hablando de unos 3 millones de bovinos que son puros taurinos y de ahí, por ahí, hay otro millón y medio más, que es un cruzamiento, estamos hablando que la mitad debe ser cebuino y la otra mitad son cruces de los cebuinos y taurinos”.
El programa tiene como grupo objetivo principalmente las regiones donde se concentra la producción de carne.
“El grupo objetivo es el Chaco y toda la parte oriental de Bolivia, donde se produce carne”.
Evaluación genética: una herramienta al alcance del productor
Uno de los principales objetivos del PMGBB es demostrar que los procesos de evaluación genética pueden implementarse utilizando herramientas accesibles y registros que forman parte del manejo cotidiano de cualquier establecimiento ganadero.
“Las técnicas en realidad son sencillas, es identificar al animal y pesar al animal. Son simplemente tareas que todo aquel productor de carne tiene que hacer: peso al nacer, peso al destete, peso al año; todo eso se utiliza”.
No obstante, una de las principales limitaciones históricas para avanzar en estos procesos fue la dificultad para identificar con precisión la paternidad de los animales en sistemas donde se utilizaban múltiples reproductores.
La genómica abre una nueva etapa para la selección animal
El problema limitante era que muchas veces se utilizaba multitoros, porque no se sabía quién era el padre de esos animales y eso frenaba; ahora con el cambio a la era genómica donde prácticamente se puede tomar un pedazo de pelo, llevarlo al laboratorio y la genómica me va a decir quién es el padre de ese animal.

Integración de datos para construir animales superiores
El programa contempla además la integración de distintas fuentes de información para construir evaluaciones más completas.
“Esto se hace en un programa, con los datos de progenie, de genealogía, por un lado, tenemos los datos de la balanza por el otro y esos dos datos son los mínimos y necesarios para hacer una evaluación”.
A partir de esa base, el sistema permite incorporar indicadores complementarios relacionados con eficiencia y desempeño.
“Sobre eso se pueden poner datos, por ejemplo, de área de ojo de lomo, de eficiencia alimentaria; son datos complementarios. En realidad, son los datos que toma el ganadero, mientras más datos, mejor. Pero los mínimos son identificación, un sistema de identificación del animal 1, el animal 2, el animal 3, y que no se repita y el manejo”.
La ganadería boliviana mantiene al pasto como su principal fortaleza
Los promotores del programa señalaron que, si bien reconocen la importancia de modelos intensivos de producción, consideran que la base competitiva de la ganadería boliviana continúa siendo el aprovechamiento de recursos forrajeros.
“Estoy de acuerdo en que tiene que haber confinamiento, tiene que haber un mejor acabado, pero la base para nosotros es pasto y nuestra ganadería es a base de pasto”.
Un paso más allá: comprobar qué toros realmente mejoran el rodeo
Otro de los puntos centrales del proyecto está orientado a transformar el proceso de selección de reproductores y elevar el nivel de exigencia antes de multiplicar genética mediante inseminación.
“Lo que acabamos de lanzar es solamente una parte pequeña y es simplemente extraer el semen de un reproductor y venderlo. Pero lo más importante es probar cómo demostrar que ese reproductor al que le estoy sacando semen es mejorado”.
Para ello, el programa propone establecer procesos de validación productiva mediante el análisis del desempeño de la descendencia. Necesariamente hay que tener un programa que diga con cuánto nacen sus hijos, con cuánto se destetan y solamente después de hacer ese análisis decir que ese toro es apto para sacar semen.
Añadieron que el ingreso al sistema estará abierto, pero la permanencia dependerá de resultados comprobables.
“Cualquier toro puede entrar, pero en el momento en que usted eche el programa, solamente aquellos productores que efectivamente hemos probado que sus hijos van a ser pesados, solo a esos hay que sacarles semen”.
El desafío: organizar y convencer al productor
Finalmente, los impulsores reconocieron que el principal reto del programa no será únicamente técnico, sino también organizativo y humano.
“Yo creo que convencer a los productores de que sí pueden hacerlo. El mayor desafío es organizar a la parte humana, ese es el problema”.
Con esta iniciativa, el sector busca sentar las bases para una ganadería más eficiente, basada en información objetiva, evaluación genética y selección de animales capaces de generar mayores niveles de productividad en Bolivia.
Fuente: Juan Antonio Pereira
Redacción: Publiagro



















