Investigador del CENACA recomienda diagnóstico en laboratorio y manejo preventivo para proteger la producción

El raquitismo de la soca es una de las enfermedades más complejas y menos visibles que afectan al cultivo de caña de azúcar, generando pérdidas importantes en la productividad sin manifestaciones evidentes en etapas tempranas. Así lo explica el ingeniero Yber Gonzales Quiroz, técnico investigador del área de desarrollo de variedades del CENACA.

“Es una bacteria, que afecta la parte interna del tallo (coloniza los haces vasculares) su agente causal Leifsonia xyli subsp. xyli”, señala el especialista, al referirse al origen de esta enfermedad que compromete directamente el sistema de transporte de agua y nutrientes en la planta.

El raquitismo de la soca es considerado como una enfermedad “silenciosa” debido a la dificultad para identificarla a simple vista. “Porque no es común apreciar el daño que está ocasionado en el cultivo de caña de azúcar, pasando desapercibido, ya que el daño ocasionado es interno”, explica Gonzales.

No obstante, en condiciones de estrés hídrico pueden aparecer algunos indicios. “En condiciones de sequía es posible observar plantas de porte más bajo, es decir cañas de menor tamaño, con entrenudos delgados, poco macollaje (poca capacidad de producir tallos) y entrenudos cortos”, detalla, aunque advierte que estos síntomas pueden confundirse con problemas de suelo, como la compactación.

Diagnóstico: clave para evitar confusiones

Debido a la complejidad de su identificación, el especialista recomienda recurrir a análisis de laboratorio, principalmente los métodos serológicos más utilizados son Tissue blot Immunoassay, diagnóstico molecular, este último que el CENACA está realizando en las zonas cañeras del departamento de Santa Cruz.

¨Realizar un diagnóstico de campo para esta enfermedad no es común realizarlo, pero es necesario”.

“En condiciones de sequía es posible observar plantas de porte más bajo, es decir cañas de menor tamaño, con entrenudos delgados, poco macollaje (poca capacidad de producir tallos) y entrenudos cortos”

Cómo afecta al desarrollo del cultivo

El impacto de la enfermedad está directamente relacionado con la acción de la bacteria en la planta, coloniza los haces vasculares (taponamiento) por lo que el cultivo de caña tiene cada vez más dificultades para extraer agua y nutrientes por lo que se ve impedido en su desarrollo normal.

Este proceso se agrava con el tiempo, especialmente en las socas sucesivas, reduciendo progresivamente la capacidad productiva del cultivo.

Pérdidas productivas y variabilidad según variedades

A nivel global, el impacto del raquitismo de la soca puede ser considerable. “A nivel mundial, puede ocasionar pérdidas entre 5 a 50% de la producción”, advierte el investigador.

Asimismo, existe variabilidad en el comportamiento de la enfermedad dependiendo de la variedad utilizada.

¨Si, existen estudios a nivel local… donde presentan un comportamiento diferente en su rendimiento principalmente¨.

Aunque en Bolivia aún se requieren más estudios sobre su impacto en la longevidad del cañaveral, los datos experimentales sugieren una afectación en la productividad tanto en caña planta como en socas.

Transmisión y factores de riesgo

El especialista enfatiza que la propagación de la enfermedad está estrechamente vinculada a las prácticas agrícolas. “Son todos los implementos (machetes, azadones, cultivadora, rome plow, rastra y otros) de corte, semilla enferma y restos de tejidos infectados en el suelo”.

Esto convierte a la sanidad del material vegetal y al manejo de herramientas en factores críticos de control.

Prevención: la base del manejo sanitario

Frente a esta problemática, Gonzales destaca un conjunto de prácticas clave para prevenir la enfermedad:

  • Rotación de cultivos
    • Hacer semilleros termotratamiento (inmersión de trozos de caña en agua caliente) durante 2 horas a 50.5 °C
    • Desinfectar todas las herramientas de corte… con amonio cuaternario al 1%”

Además, subraya la importancia del uso de semilla certificada.

El raquitismo de la soca representa un desafío sanitario que puede comprometer seriamente la rentabilidad del cultivo de caña de azúcar si no se toman medidas preventivas oportunas. Su carácter silencioso y su alta capacidad de propagación hacen imprescindible el uso de tecnología, diagnóstico oportuno y buenas prácticas agrícolas para proteger la productividad del sector cañero.

Redacción: Publiagro