La innovación biotecnológica mejora la sincronización reproductiva y aumenta la tasa de concepción en bovinos

La hormona eCG recombinante (gonadotropina coriónica equina recombinante) representa uno de los avances más relevantes en biotecnología reproductiva aplicada a la ganadería moderna. Su uso se ha consolidado dentro de los protocolos de Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF) en bovinos de carne y leche, con el objetivo de mejorar la respuesta ovárica y aumentar la tasa de preñez, especialmente en animales que presentan baja actividad reproductiva o condiciones fisiológicas desfavorables.

Este desarrollo ha permitido optimizar los sistemas de reproducción en rodeos, elevando la eficiencia productiva y contribuyendo a la mejora genética y económica de los sistemas ganaderos.

El veterinario y responsable técnico en reproducción del laboratorio CEVA Argentina, Luciano Cattaneo, destacó que esta tecnología representa uno de los mayores avances en las últimas décadas dentro del campo reproductivo bovino.

“Se trata de una hormona que naturalmente se viene extrayendo de la yegua preñada, y nosotros hemos sido capaces de producirla en forma en el laboratorio a través de células modificadas genéticamente”, explicó.

Este avance biotecnológico no solo mejora la eficiencia del producto, sino que también introduce un componente clave de bienestar animal, al reducir la necesidad de extracción tradicional desde animales gestantes, una práctica que ha sido cuestionada por diversos sectores científicos y ambientalistas.

Bienestar animal y producción sostenible

Uno de los principales aportes de la eCG recombinante es precisamente su impacto positivo en el bienestar animal. La producción tradicional de esta hormona implicaba la obtención a partir de yeguas gestantes, lo cual generaba debates éticos y preocupaciones sobre el manejo animal.

“Ese era un objetivo que se venía persiguiendo desde hace mucho tiempo y finalmente pudo lograrse. El producto se llama FOLI – REC, que es una hormona autógena con gonadotrofina equina”.

Este desarrollo biotecnológico representa un cambio importante hacia sistemas más sostenibles, eficientes y alineados con las exigencias actuales de la producción animal responsable.

“Se trata de una hormona que naturalmente se viene extrayendo de la yegua preñada, y nosotros hemos sido capaces de producirla en forma en el laboratorio a través de células modificadas genéticamente”

Mecanismo de acción y aplicación en bovinos

La eCG es una hormona que en condiciones naturales se produce en la yegua gestante entre los días 40 y 130 de gestación, con la función de sostener el mantenimiento del embarazo. Sin embargo, su acción biológica ha demostrado ser útil en otras especies como bovinos, ovinos y caprinos.

Aplicada en protocolos de IATF, esta hormona mejora significativamente la dinámica folicular y la respuesta ovárica, lo que se traduce en mejores tasas de concepción.

“En el período de día 40 al día 130 de gestación, ella lo hace para sostener su propia gestación, pero se ha visto que eso la libera sangre, y se ha visto que aplicado en otras especies, como los bovinos, los ovinos, caprinos, mejora las posibilidades de preñez cuando lo aplicamos en los protocolos de IATF”, explicó el especialista.

Uso en animales con baja condición reproductiva

El uso de eCG recombinante resulta especialmente efectivo en animales que presentan desafíos reproductivos, como vacas en anestro o con baja condición corporal, condiciones frecuentes al inicio de las estaciones de servicio.

“Sobre todo en animales que están desafiados, que están en baja condición corporal, que están asépticos. Es la condición generalmente con la que nos encontramos en los animales desde el momento de iniciar la estación de monta”, señaló Cattaneo.

En estos casos, la hormona actúa como un estimulante del desarrollo folicular, favoreciendo una mejor sincronización del ciclo estral y aumentando la probabilidad de ovulación efectiva tras la inseminación.

Impacto en la eficiencia reproductiva del rodeo

La incorporación de la eCG recombinante dentro de los protocolos de IATF ha generado mejoras significativas en los índices reproductivos de los rodeos bovinos. Su uso permite incrementar la tasa de preñez, mejorar la uniformidad de los servicios y optimizar el manejo reproductivo en sistemas extensivos e intensivos.

De acuerdo con evidencia científica acumulada durante las últimas décadas, su aplicación ha mostrado resultados consistentes en la mejora de la fertilidad.

“Esta hormona aplicada al protocolo de IATF ha mejorado sustancialmente la preñez y ha contribuido mucho a mejorar los índices de preñez en los rodeos, y hay evidencia de eso desde los últimos 25 años, con evidencia científica”, concluyó el especialista.

La eCG recombinante se posiciona como una herramienta clave en la reproducción bovina moderna, integrando avances biotecnológicos, eficiencia productiva y bienestar animal. Su aplicación en programas de IATF no solo mejora la fertilidad del rodeo, sino que también contribuye a una ganadería más sostenible, tecnificada y rentable.

Fuente: Luciano Cattaneo

Redacción: Publiagro