El “frejol cambita” se posiciona como alternativa agrícola clave para mejorar la fertilidad del suelo, diversificar la producción y potenciar sistemas forrajeros en la campaña de invierno

En las parcelas demostrativas de Expoagro se exhiben los cultivos productivos de El Vallecito, donde, a través de un trabajo técnico enfocado en el mejoramiento de suelos, se logró recuperar áreas agrícolas mediante la implementación de cultivos de cobertura, una práctica que busca restaurar la fertilidad, incrementar la disponibilidad de nutrientes y optimizar las futuras siembras.

Richard Acebo, responsable de logística y operaciones de campo de El Vallecito, explicó que actualmente trabajan con el cultivo de Caupí, conocido regionalmente como “frejol cambita”, debido a su capacidad de aportar nitrógeno al suelo y mejorar las condiciones productivas de las parcelas, convirtiéndose en una alternativa ideal para la campaña de invierno.

“Estamos trabajando con un cultivo de cobertura, que es el Caupí. Estamos haciendo mejoramiento del suelo, ya que hemos tenido unos problemitas el año pasado. Ahora este año estamos implementando el cultivo de cobertura para darle un poco más de nitrógeno al suelo”, explicó.

La estrategia responde a la necesidad de recuperar áreas productivas antes de introducir cultivos con mayores exigencias nutricionales y más susceptibles a plagas. Según Acebo, el proceso de recuperación podría extenderse entre uno y dos años.

“Estamos trabajando con un cultivo de cobertura, que es el Caupí. Estamos haciendo mejoramiento del suelo, ya que hemos tenido unos problemitas el año pasado. Ahora este año estamos implementando el cultivo de cobertura para darle un poco más de nitrógeno al suelo”

“El objetivo primero es mejorar el suelo para aquí a un año o dos años ya meter unos cultivos que son más probables en tema de plagas y estamos trabajando con el cultivo de cobertura para meterle más nitrógeno”, señaló.

Uso del “frejol cambita” en alimentación y cobertura vegetal

El Caupí no solo cumple funciones de cobertura y recuperación de suelos, sino que también posee un importante valor alimenticio y forrajero, características que han impulsado su utilización en diferentes sistemas productivos.

“Lo estamos implementando como cobertura. Es muy utilizado en el tema de semilla, también en el tema de vaina y como forraje por sus hojas”, explicó.

Asimismo, indicó que esta leguminosa puede ser aprovechada tanto en la alimentación animal como humana, gracias a su elevado contenido nutricional y capacidad de adaptación.

“El Caupí también se puede utilizar como grano y la vaina la utilizan también para alimentación”, señaló.

El técnico recordó que este material viene siendo evaluado y trabajado desde hace aproximadamente cinco años en la zona, observándose resultados positivos tanto en cobertura vegetal como en aporte nutricional para sistemas ganaderos.

Potencial forrajero y aporte nutricional

Durante la explicación técnica, Acebo también destacó el potencial del cultivo como forraje para ganado, especialmente en sistemas de producción de leche y carne.

“Sirve como forraje para el ganado para engorde y tiene mucho más nutrientes para animales lecheros”, manifestó.

Agregó que en otros países este material también es utilizado en programas de engorde bovino debido a su aporte proteico y su capacidad de generar biomasa.

Redacción: Publiagro