El manejo técnico de la siembra es determinante para lograr cultivos productivos por más de cinco años

La sustentabilidad y rentabilidad del cultivo de caña de azúcar dependen de un conjunto de factores agronómicos que deben ser manejados de manera integral desde la etapa de establecimiento del cultivo. Estos factores, según especialistas del sector, se concentran principalmente en cinco pilares, siendo el primero la calidad y gestión de la siembra, seguido del manejo integrado de plagas, entre otros aspectos técnicos que determinan el rendimiento a largo plazo.

En este contexto, Adriana Palicio, vicepresidenta de la asociación de mujeres agroproductoras, explicó los factores agronómicos clave para garantizar la sustentabilidad y rentabilidad del cultivo de caña de azúcar, haciendo énfasis en la importancia del establecimiento inicial del cultivo.

“En esta oportunidad nos enfocamos principalmente en la calidad de siembra, en donde pudimos compartir un poco las experiencias, aprovechando el momento actual donde todos los productores estamos en la etapa del cultivo. Y nos enfocamos ahí porque el 80% del potencial de rendimiento se enfoca en la calidad de siembra. Ahí es donde nosotros realmente tenemos que poner todos los esfuerzos para garantizar un establecimiento correcto, porque es un cultivo extensivo de más de cinco años, entonces necesitamos tener establecido lo suficiente como para poder aguantar. Un error en la siembra de caña de azúcar puede repercutir en todos los años de cosecha”.

Importancia de la calidad de la siembra

Uno de los factores más determinantes en la producción de caña de azúcar es la calidad de la siembra, ya que de ella depende la uniformidad del cultivo, la población de plantas y el rendimiento final durante todo el ciclo productivo.

La especialista remarcó la importancia de la presencia técnica constante durante el proceso de siembra, especialmente en labores como la distribución, el traslape y el picado de caña, que influyen directamente en el establecimiento del cultivo.

“En la densidad es importante tener entre 12 a 14 yemas por metro lineal. Es muy importante también que la distribución sea homogénea y que no tengamos huecos en el colocado de los tallos, porque eso puede permitir la pérdida de densidad general del lote”

“En el tema de la distribución, traslape y picado de caña, es una labor muy determinante que los técnicos estén presentes constantemente detrás de los sembradores, porque a pesar de que es una labor difícil, es la más importante. De eso depende la población del cultivo y también el rendimiento”.

Selección de semilla y condiciones de establecimiento

Otro aspecto clave es la selección adecuada de la semilla, la cual debe garantizar vigor, sanidad y capacidad de germinación.

“Saber seleccionar una buena semilla es en realidad el primer paso antes de tomar la decisión de sembrar, porque es necesario tener semillas de calidad que me garanticen un establecimiento a lo largo de los años, que son cinco en principio, ¿no? Entonces tener la sanidad necesaria, tener la edad necesaria también, desde 8 a 9 meses, lo ideal, para que pueda tener el vigor de la semilla para que pueda germinar”.

Asimismo, la distribución y densidad de siembra son factores determinantes para lograr un cultivo uniforme y productivo. Se recomienda trabajar con una adecuada cantidad de yemas por metro lineal, así como una distribución homogénea de los tallos para evitar espacios vacíos en el lote.

“En la densidad es importante tener entre 12 a 14 yemas por metro lineal. Es muy importante también que la distribución sea homogénea y que no tengamos huecos en el colocado de los tallos, porque eso puede permitir la pérdida de densidad general del lote”.

Distancia de siembra y manejo del establecimiento

La especialista también destacó la importancia de la distancia de siembra y el impacto que esta tiene en el costo inicial y la productividad a largo plazo del cultivo.

“Yo recomiendo entre 30 a 40 centímetros lo ideal. Obviamente es un poco más de costo de semilla, porque entraría más toneladas por hectárea, pero es una inversión que a la larga justifica porque garantizo cinco años de producción”.

Manejo del tapado y condiciones del suelo

Finalmente, el manejo del tapado de la semilla es un factor crítico para asegurar una germinación uniforme y evitar pérdidas de material vegetal.

La cantidad de tierra que se coloca sobre las yemas influye directamente en la velocidad de emergencia del cultivo y en su establecimiento inicial.

En suelos pesados, un exceso de cobertura puede generar problemas de compactación y retraso en la germinación, especialmente en condiciones de lluvias intensas, lo que puede provocar pérdida de población y afectar el rendimiento final del cultivo.

Redacción: Publiagro