Con el 100% de los animales vendidos, el evento reunió a cabañas líderes y consolidó su crecimiento como vitrina clave para el mejoramiento del Holando en Bolivia

La segunda versión del Shopping de Reproductores Holando, organizado por la Cabaña El Potrerito en el marco de Agropecruz, cerró con resultados altamente positivos, consolidándose como un espacio estratégico para el acceso a genética lechera de alto nivel en Bolivia. El evento logró la comercialización del 100% de los animales ofertados, confirmando el creciente interés de los productores por mejorar la eficiencia de sus hatos.

Walter Murialdo, representante de la cabaña anfitriona, destacó que en esta edición participaron siete cabañas invitadas, consideradas entre las más prestigiosas de Santa Cruz, lo que permitió elevar la calidad genética del evento. En total, se ofertaron 23 animales, entre ellos 21 reproductores y dos vaquillas, todos cuidadosamente seleccionados para responder a las exigencias de la lechería moderna.

“El objetivo es poner a disposición de los productores reproductores que realmente les permitan mejorar su genética y ser más eficientes en su sistema productivo”, explicó Murialdo, resaltando el enfoque técnico del shopping.

A diferencia de la primera versión, que marcó el inicio de esta propuesta comercial con resultados alentadores, esta segunda edición logró consolidar el formato, no solo por la mayor participación de cabañas, sino también por la calidad de los animales presentados. En ambos casos, el eje central ha sido acercar genética probada directamente al productor, en un espacio ágil y especializado.

Uno de los aspectos más destacados fue la procedencia de los ejemplares. En el caso de El Potrerito, los animales ofertados son puros bolivianos, lo que representa una ventaja importante en términos de adaptación a las condiciones locales. Esta característica garantiza que los reproductores no solo tengan alto potencial productivo, sino también rusticidad y eficiencia en diferentes sistemas de manejo.

“La combinación de datos, genética y manejo técnico transforma el potencial productivo en resultados concretos dentro de la lechería moderna”

Por su parte, las cabañas invitadas aportaron animales de primera línea, muchos de ellos con participación en pista durante Agropecruz, lo que respalda su calidad genética. Este detalle no es menor, ya que los ejemplares evaluados en juzgamientos suelen cumplir estándares estrictos en conformación, producción y funcionalidad.

El éxito comercial del evento, con la venta total de los animales, también refleja un contexto en el que los productores buscan invertir en genética como una herramienta clave para enfrentar los desafíos productivos. Mejorar la producción de leche, optimizar la conversión alimenticia y aumentar la eficiencia reproductiva son objetivos que hoy dependen en gran medida de la calidad genética del hato.

Pese a las condiciones climáticas adversas durante la jornada, la asistencia de productores fue significativa, lo que demuestra el posicionamiento que ha logrado este tipo de eventos dentro del calendario ganadero. “A pesar del clima, la gente nos acompañó, y eso nos deja muy satisfechos”, agregó Murialdo.

Además de la actividad comercial, el Shopping de El Potrerito también se consolidó como un espacio de intercambio entre productores, donde se comparten experiencias, criterios de selección y tendencias en mejoramiento genético, fortaleciendo así el desarrollo del sector lechero.

Con la mirada puesta en el futuro, la cabaña ya proyecta su participación en Exponorte, donde continuará promoviendo genética de calidad. La consolidación de este tipo de iniciativas refleja que la lechería boliviana avanza hacia sistemas más tecnificados, donde la inversión en genética se convierte en una decisión estratégica para lograr mayor productividad y sostenibilidad.

Redacción: Publiagro