El remate reunió 35 lotes de genética seleccionada y despertó interés internacional, consolidando el trabajo familiar y el crecimiento del sector ovino

Con sentimientos encontrados, pero con la satisfacción de años de esfuerzo convertidos en resultados, la Cabaña Buen Retiro vivió una noche especial durante su esperado remate, donde la calidad genética y el trabajo familiar fueron protagonistas.

Su propietario, Jorge Rubén Suárez Fischer, destacó que este evento es el reflejo de “muchos años de trabajo, desvelos y momentos compartidos en familia”, resaltando además el compromiso del equipo que hace posible el desarrollo de la cabaña, desde el campo hasta la pista.

El remate presentó un total de 35 lotes, de los cuales Buen Retiro participó con 29 animales, todos cuidadosamente seleccionados. Entre ellos se destacaron vientres y reproductores de alto nivel, además de un lote especial: un ejemplar premiado en cinco ocasiones, incluyendo reconocimientos en Brasil y Bolivia.

“Es el resultado de años de trabajo en familia, con esfuerzo, fe y la convicción de ofrecer animales que nosotros mismos elegiríamos para nuestro rebaño”

La jornada también contó con la participación de cabañas invitadas como Ser Montalegre, Campo de Vida y Santa Rosa, consolidando un espacio de intercambio y fortalecimiento del sector.

Uno de los aspectos más destacados fue el interés internacional generado por la genética presentada. Según Suárez Fischer, se registraron prelances desde Brasil, Perú y Paraguay, además de expectativas de participación desde Argentina y Colombia, lo que confirma el creciente posicionamiento de la genética ovina boliviana en la región.

El evento no solo reflejó el crecimiento de razas como Santa Inés y Dorper, sino también el compromiso de Buen Retiro con la mejora continua. “Hemos hecho una selección bastante rigurosa, ofreciendo animales que nosotros mismos elegiríamos para nuestro propio rebaño”, afirmó el propietario.

Con fe, optimismo y una clara visión de futuro, Cabaña Buen Retiro reafirma su apuesta por la excelencia genética, abriendo oportunidades para productores y fortaleciendo el desarrollo del sector ovino en Bolivia.

Redacción: Publiagro