
Tras la aprobación del evento, expertos destacan que “el evento es el remedio para la planta” y piden ensayos para conocer su rendimiento y tolerancia a la sequía

Tras la reciente aprobación del evento HB4 en el cultivo de soya en Bolivia, el sector semillero observa con gran expectativa los próximos pasos que se darán en torno a la implementación de esta tecnología. Las empresas dedicadas a la producción y comercialización de semillas esperan que los propietarios del evento inicien un proceso de acercamiento con las semilleras que actualmente trabajan con variedades de soya en el país, con el objetivo de evaluar su desempeño y conocer de primera mano los resultados de los ensayos realizados.
Desde el sector se considera crucial que las empresas semilleras puedan participar en ensayos y evaluaciones del evento, ya que esto permitirá analizar su comportamiento en distintas condiciones productivas y determinar cuáles son sus ventajas agronómicas para los productores. Estas pruebas también serían esenciales para conocer aspectos relacionados con el rendimiento, la tolerancia a factores adversos como la sequía y la adaptación del evento a las diferentes zonas productivas del país.
En este contexto, el especialista Pedro Pellegrino destacó el potencial que esta tecnología podría aportar al cultivo de soya, señalando que “el evento es el remedio para la planta”, haciendo referencia a los beneficios que podría ofrecer en términos de resistencia y estabilidad productiva frente a factores que afectan el desarrollo del cultivo.

“Aún no tenemos mucha información, sabemos que es un elemento tolerante a la sequía, pero aún no tenemos datos, porque para aprobar el evento el gobierno seguramente ha hecho ensayos, seguramente nos mostrarán ensayos con evento, sin el evento, para que cada semillera decida si tomarlo o no”


“Aún no tenemos mucha información, sabemos que es un elemento tolerante a la sequía, pero aún no tenemos datos, porque para aprobar el evento el gobierno seguramente ha hecho ensayos, seguramente nos mostrarán ensayos con evento, sin el evento, para que cada semillera decida si tomarlo o no”, subrayando la necesidad de contar con información clara y verificable antes de su adopción masiva.
El sector semillero considera que el intercambio de información técnica y la realización de pruebas en campo serán fundamentales para determinar el verdadero impacto del evento HB4 en la producción de soya en Bolivia.
Además, estos pasos permitirán definir las estrategias de adopción que podrían seguirse en los próximos años, garantizando que la tecnología se implemente de manera eficiente y segura, beneficiando tanto a los productores como al desarrollo del sector agrícola nacional.


Redacción: Publiagro













