Probióticos, prebióticos y fibra se convierten en aliados para reducir antibióticos y optimizar resultados

El papel de la nutrición en la producción avícola va mucho más allá de garantizar el crecimiento y el rendimiento de las aves; también tiene un impacto directo en la salud intestinal, un aspecto crucial para su bienestar y productividad. La composición y calidad del alimento, así como la presencia de nutrientes esenciales y aditivos funcionales, influyen en la estructura y función del tracto digestivo, modulando la digestión, la absorción de nutrientes y la respuesta inmunológica del pollo.

La salud intestinal no solo determina la eficiencia en la conversión alimenticia, sino que también actúa como barrera frente a patógenos y toxinas. Por ello, el manejo nutricional debe ser estratégico: la inclusión equilibrada de proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales, así como el uso de prebióticos, probióticos y enzimas digestivas, puede promover un microbioma intestinal estable y saludable, mejorar la digestibilidad del alimento y fortalecer las defensas naturales de las aves.

La doctora Elizabeth Santin explica que, además, factores como la textura del alimento, su tamaño de partícula y su presentación —ya sea harina, pellet o crumble— influyen directamente en el movimiento peristáltico, estimulan la actividad de la molleja y contribuyen a mantener un equilibrio adecuado de la microbiota intestinal.

“La cuestión de nutrición es saber que, por ejemplo, hay varios factores antinutricionales que pueden causar problemas en los animales. Controlar eso en los ingredientes es una forma de mejorar la digestión y la absorción de esos alimentos”.

De la misma forma, Santin señala que el uso de aditivos, principalmente innovadores que promuevan una modulación de la microbiota y del peristaltismo, puede disminuir la necesidad de antibióticos. “Eso es súper importante para producir alimentos saludables”.

“La cuestión de nutrición es saber que, por ejemplo, hay varios factores antinutricionales que pueden causar problemas en los animales. Controlar eso en los ingredientes es una forma de mejorar la digestión y la absorción de esos alimentos”

Foto: Internet
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Un sistema digestivo saludable permite maximizar el rendimiento productivo, reducir enfermedades gastrointestinales y disminuir la dependencia de antibióticos, aspectos cada vez más relevantes en la avicultura moderna.

La fibra

 

La fibra es un componente clave dentro de la dieta de las aves, ya que contribuye a la modulación de la microbiota y del peristaltismo intestinal. En el pasado se creía que las aves no necesitaban incluir fibra en su alimentación, pero hoy se reconoce que es un ingrediente cada vez más importante para mantener la salud intestinal.

“Hay mucha necesidad de estudios en eso todavía para saber inclusión, tamaño y eso todo, pero seguramente en los próximos 4 o 5 años la importancia de la fibra va a ser cada vez más considerada”.

Probióticos y prebióticos


Además de los nutrientes tradicionales, el uso de aditivos funcionales se ha convertido en un componente clave para mantener la salud intestinal de las aves y optimizar su rendimiento.

“Los probióticos son organismos vivos que aportan muchos beneficios. Los prebióticos son otros compuestos que no están vivos, pero que se utilizan como sustratos para la microbiota. También existen extractos de plantas, aceites esenciales, y considero que todas estas innovaciones tienen ventajas dentro de este sistema de producción animal y traerán muy buenos beneficios para la reducción del uso de antibióticos”.

Incorporar estas herramientas nutricionales dentro de un programa integral de alimentación no solo mejora la salud intestinal, sino que también fortalece la eficiencia productiva y reduce la dependencia de tratamientos farmacológicos, contribuyendo a una avicultura más saludable y con menor impacto ambiental.

Redacción: Publiagro