El Gobierno presentó su estrategia para transformar los sistemas agroalimentarios con innovación tecnológica, resiliencia climática y mayor acceso a mercados internacionales

Bolivia busca posicionarse como un proveedor confiable de alimentos sostenibles en el escenario internacional. Con ese objetivo, el país presentó su agenda de modernización y sostenibilidad agropecuaria durante el 39.º período de sesiones de la Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, uno de los espacios más importantes de diálogo sobre políticas alimentarias y desarrollo rural en la región.

En representación del país, el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, participó en la reunión ministerial donde expuso la visión estratégica de Bolivia para la transformación de sus sistemas agroalimentarios. Durante su intervención, la autoridad destacó que el país busca responder a los desafíos actuales —como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la competitividad de los mercados— a través de una combinación de innovación tecnológica, sostenibilidad productiva y fortalecimiento institucional.

Según explicó el ministro, la política agroproductiva del país se articula en torno a tres pilares fundamentales: el fortalecimiento de cadenas de valor con trazabilidad y acceso a mercados globales; la articulación entre los sectores público, privado y comunitario para garantizar estabilidad territorial y desarrollo productivo; y el impulso a una productividad sostenible basada en innovación tecnológica.

Este enfoque apunta a lograr un equilibrio entre crecimiento económico, preservación ambiental y bienestar social, elementos considerados clave para la transformación de los sistemas agroalimentarios en el contexto actual.

El “Triángulo Productivo”, eje de la estrategia

Uno de los conceptos centrales presentados por Bolivia durante la conferencia fue el denominado “Triángulo Productivo”, un modelo de gestión que busca coordinar el trabajo entre el Estado, el sector privado y las comunidades productivas.

De acuerdo con la propuesta boliviana, el Estado cumple el rol de garantizar infraestructura, estabilidad institucional y condiciones adecuadas para el desarrollo productivo. El sector privado, por su parte, aporta capital, tecnología e innovación para dinamizar la producción. Finalmente, el sector comunitario se encarga de custodiar la gestión territorial y la sostenibilidad social de los sistemas productivos.

Este modelo busca fortalecer la gobernanza agroproductiva y generar condiciones para impulsar una agricultura más eficiente, sostenible y competitiva.

Innovación tecnológica y biotecnología responsable

Otro de los aspectos destacados durante la presentación fue la necesidad de incrementar la productividad agrícola sin ampliar la frontera agrícola. En ese sentido, el ministro Justiniano ratificó el compromiso del país con la modernización tecnológica del agro, incluyendo el uso responsable de herramientas biotecnológicas.

La autoridad subrayó que el objetivo es producir más alimentos utilizando mejor los recursos disponibles, protegiendo al mismo tiempo el patrimonio natural del país. En ese marco, la innovación tecnológica se presenta como una herramienta clave para enfrentar los efectos del cambio climático, optimizar la producción y mejorar la eficiencia en el uso del suelo y del agua.

Resiliencia climática y seguridad alimentaria

La agenda presentada por Bolivia también pone énfasis en el fortalecimiento de la resiliencia climática de los sistemas productivos. Los fenómenos climáticos extremos, cada vez más frecuentes en la región, representan un desafío creciente para la agricultura y la seguridad alimentaria.

Por ello, el país plantea la necesidad de fortalecer políticas que permitan mejorar la adaptación de los sistemas agroproductivos a estas nuevas condiciones, mediante tecnologías, gestión sostenible de recursos y cooperación internacional.

En este contexto, Bolivia también hizo un llamado a la comunidad internacional para priorizar el financiamiento climático destinado al sector agroalimentario, así como el desarrollo de alianzas estratégicas que permitan impulsar proyectos de sostenibilidad productiva.

Biodiversidad y economía sostenible

Durante su intervención, el ministro Justiniano también destacó la riqueza biológica del país y el potencial que representa para el desarrollo de nuevas cadenas productivas. En este marco, Bolivia retomó el liderazgo en la iniciativa para la declaratoria del Año Internacional de los Frutos Nativos Amazónicos, una propuesta que busca visibilizar el valor nutricional y económico de estos productos.

La iniciativa apunta a impulsar economías de conservación, promoviendo el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad amazónica y generando nuevas oportunidades económicas para las comunidades productoras.

“En el principal encuentro regional de políticas agroalimentarias, Bolivia expuso su visión de desarrollo productivo basada en sostenibilidad, biotecnología responsable y fortalecimiento de cadenas de valor”

El gobierno junto con la FAO proyectan una alianza productiva / Foto: MDPRyA
El gobierno junto con la FAO proyectan una alianza productiva / Foto: MDPRyA

Bolivia busca consolidar su rol como proveedor de alimentos

La participación del país en este encuentro regional también refleja la intención de fortalecer su presencia en los espacios internacionales de planificación agrícola y alimentaria. En este sentido, Bolivia ratificó su compromiso de continuar trabajando con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y con otros organismos internacionales para impulsar políticas orientadas al desarrollo rural.

Bajo esta visión, el país aspira a consolidarse como un proveedor confiable de alimentos sostenibles en los mercados regionales e internacionales, respaldado por estándares de competitividad, certificaciones ambientales y una estrategia productiva basada en la bioeconomía.

En un escenario global marcado por la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria y al mismo tiempo preservar los recursos naturales, Bolivia busca posicionar su modelo de desarrollo agroproductivo como una alternativa que combine productividad, sostenibilidad y resiliencia.

Bolivia y PNUD Brasil coordinan acciones para impulsar innovación productiva

En el marco de su agenda internacional, el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, sostuvo una reunión de trabajo con el representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Brasil, Claudio Providas, con el objetivo de fortalecer la cooperación en temas de desarrollo productivo y sostenibilidad.

El encuentro, realizado en Brasilia, permitió definir una agenda conjunta enfocada en la transformación de los sistemas alimentarios mediante innovación tecnológica y resiliencia climática. Entre las prioridades planteadas se encuentran el fortalecimiento de cadenas de valor integradas, la modernización productiva con biotecnología responsable y la atracción de inversiones estratégicas.

Las autoridades también destacaron la importancia del intercambio de experiencias en áreas como la gestión sostenible de ecosistemas y el manejo de cuencas transfronterizas. Esta cooperación busca impulsar un modelo de crecimiento económico que combine desarrollo productivo con protección ambiental.

Bolivia y la FAO proyectan un plan estratégico para el desarrollo agroproductivo

En el marco de la Conferencia Regional de la FAO, Bolivia también sostuvo una reunión bilateral con el director general del organismo internacional, Qu Dongyu, con el objetivo de fortalecer la cooperación para el desarrollo agroproductivo del país.

Durante el encuentro se analizaron los lineamientos del Plan Bolivia Productiva y Resiliente 2026-2030, iniciativa que busca impulsar la transformación agroindustrial y fortalecer el sector rural.

Como parte del Programa “Mano de la Mano” de la FAO, Bolivia expresó su interés en atraer inversiones para el desarrollo de cadenas productivas estratégicas como cacao, asaí y camélidos. Asimismo, se identificaron otras cadenas con potencial exportador, entre ellas castaña, almendra, papas nativas y miel de alta calidad.

Además, ambas partes acordaron trabajar en proyectos de financiamiento climático y en iniciativas vinculadas al Fondo Mundial para el Medio Ambiente y al Fondo Verde para el Clima, orientadas a fortalecer la resiliencia de los sistemas agroalimentarios bolivianos.

La cooperación con la FAO busca consolidar un modelo productivo sostenible que contribuya a la seguridad alimentaria y al desarrollo de las familias productoras del país.

Redacción: Publiagro

La reunion con el PNUD fue fundamental / Foto: MDPRyA
La reunion con el PNUD fue fundamental / Foto: MDPRyA