Nuevo presidente de CONCABOL enfrenta desafíos estructurales tras años marcados por precios inestables, clima adverso y conflictos comerciales

La Comisión Nacional de Productores Cañeros de Bolivia (CONCABOL) inicia una nueva etapa con la designación de Alcides Córdova como su presidente, tras la Asamblea General Ordinaria realizada el 24 de marzo en Montero. El dirigente asume el liderazgo en un momento clave para el sector, que en los últimos años ha enfrentado múltiples dificultades productivas, económicas y estructurales.

Córdova reemplaza a Oscar Alberto Arnez, quien estuvo al frente de la institución en una gestión prolongada. Junto a él, se conformó un nuevo directorio integrado por representantes de las principales uniones cañeras vinculadas a ingenios como Guabirá, Unagro y Aguaí, consolidando una representación amplia del sector.

El reto no es menor. En los últimos cinco años, los productores cañeros han atravesado problemas recurrentes como la variabilidad en los precios del azúcar y del etanol, que han impactado directamente en la rentabilidad del cultivo. A esto se suma el incremento de los costos de producción, especialmente en insumos agrícolas, combustibles y mano de obra, lo que ha reducido los márgenes del productor.

Otro de los factores críticos ha sido el clima. Periodos de sequía prolongada seguidos por lluvias intensas han afectado los rendimientos, generando incertidumbre en cada campaña. Esta inestabilidad climática también ha favorecido la aparición de plagas y enfermedades, complicando aún más el manejo del cultivo.

“El nuevo directorio de los cañeros inicia gestión con el desafío de mejorar la rentabilidad, fortalecer la institucionalidad y responder a un contexto productivo cada vez más complejo”

En el ámbito comercial, el sector ha tenido que lidiar con tensiones en la exportación de excedentes y políticas internas que en ocasiones han limitado la libre comercialización, especialmente en lo que respecta al azúcar y los biocombustibles. La relación con los ingenios también ha sido un punto sensible, particularmente en la definición de precios y condiciones de entrega de la materia prima.

Frente a este escenario, el nuevo presidente de CONCABOL tiene por delante una agenda exigente. Entre los principales desafíos destaca la necesidad de fortalecer la institucionalidad del sector, generar mejores condiciones de negociación con la industria y promover políticas públicas que garanticen estabilidad y previsibilidad para los productores.

Asimismo, se espera avanzar en la modernización del cultivo mediante la incorporación de tecnología, mejoras en la productividad por hectárea y una mayor eficiencia en el uso de recursos. La sostenibilidad también se posiciona como un eje clave, considerando las exigencias ambientales y la necesidad de adaptarse al cambio climático.

Otro punto estratégico será consolidar el rol del sector cañero dentro de la cadena de los biocombustibles, especialmente en la producción de etanol, que representa una oportunidad para diversificar ingresos y fortalecer la seguridad energética del país.

La gestión de Córdova arranca con expectativas altas y con el respaldo de un sector que busca estabilidad, crecimiento y mayor protagonismo en la economía nacional. Su liderazgo será determinante para encarar una nueva etapa en la producción cañera de Bolivia.

Redacción: Publiagro