La instalación de la CAD y la incorporación de la nueva directora del INRA marcan un hito para reordenar la tierra y fortalecer la seguridad jurídica del sector productivo

Después de más de dos décadas sin funcionamiento regular, este lunes fue instalada nuevamente la Comisión Agraria Departamental (CAD) en Santa Cruz, un espacio clave de articulación entre el Estado, los sectores productivos y las organizaciones sociales, cuya misión principal es analizar, coordinar y proponer soluciones a los problemas vinculados a la tierra y al desarrollo rural del departamento.

La reactivación de esta instancia se da en un contexto marcado por conflictos agrarios recurrentes, avasallamientos, cuestionamientos al proceso de saneamiento y una creciente preocupación del sector productivo por la seguridad jurídica. La reunión se desarrolló en el Centro de Educación Ambiental (CEA) y contó con la participación de representantes del Comité Cívico, la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), el Viceministerio de Tierras, sectores agroproductivos, pueblos indígenas y autoridades departamentales, además de la recién posesionada directora departamental del INRA Santa Cruz, Mónica Justiniano.

La Comisión Agraria Departamental no es un espacio nuevo en la estructura del Estado. Está contemplada en la normativa agraria como una instancia de coordinación interinstitucional, encargada de tratar temas como el saneamiento de tierras, la dotación, la reversión por incumplimiento de la Función Económica Social (FES), los conflictos agrarios y el ordenamiento territorial. Su paralización durante años dejó un vacío institucional que se reflejó en decisiones fragmentadas y en una débil articulación entre niveles de gobierno.

Para el sector agropecuario cruceño, la reactivación de la CAD representa una oportunidad de retomar el diálogo técnico sobre la tierra, en un departamento que concentra más del 70% de la producción agrícola del país y una parte significativa del hato ganadero nacional. La tierra, en Santa Cruz, no solo es un bien social: es el principal activo productivo sobre el que se sostiene la seguridad alimentaria, las exportaciones y miles de empleos rurales.

En ese marco, la presencia de la nueva directora del INRA Santa Cruz es considerada estratégica. Justiniano ha manifestado públicamente su intención de recuperar la institucionalidad del INRA, aplicar la ley sin distorsiones políticas y avanzar hacia la consolidación del catastro rural. La CAD se convierte así en el primer gran escenario de articulación para esa nueva etapa institucional, donde las decisiones técnicas puedan ser debatidas con los actores directamente involucrados.

“Después de 20 años, el agro cruceño vuelve a tener una mesa técnica para debatir y decidir sobre el futuro de la tierra”

La importancia de la Comisión para el agro cruceño

De acuerdo con especialistas en derecho agrario y ordenamiento territorial, el funcionamiento regular de la Comisión Agraria Departamental permite anticipar conflictos, evaluar casos complejos de tenencia de la tierra y generar criterios comunes entre el Gobierno central, el departamental y los sectores sociales. Esto es especialmente relevante en Santa Cruz, donde confluyen tierras productivas privadas, territorios indígenas, áreas protegidas y tierras fiscales.

En el pasado, la falta de una instancia departamental activa favoreció la dispersión de decisiones y la judicialización de muchos procesos. Con la CAD operativa, se busca que los problemas se analicen primero en un espacio técnico-político antes de escalar a instancias judiciales, reduciendo tiempos y tensiones.

Asimismo, la Comisión cumple un rol clave en la planificación del saneamiento agrario, un proceso aún inconcluso en varias zonas del departamento. La posibilidad de coordinar con universidades, municipios y sectores productivos permitirá fortalecer la información catastral, revisar procesos de dotación y mejorar la transparencia en el uso y distribución de la tierra.

Un escenario para enfrentar los conflictos por tierra

La reactivación de la CAD ocurre en un momento en que los avasallamientos se han convertido en uno de los mayores problemas del campo cruceño. Productores, ganaderos y comunidades indígenas han denunciado ocupaciones ilegales tanto en predios privados como en tierras fiscales y áreas forestales.

La Comisión no tiene atribución directa para ordenar desalojos, pero sí puede generar informes técnicos, coordinar con el INRA y otras instancias del Estado, y aportar criterios jurídicos para que las autoridades competentes actúen. En este sentido, la articulación con la nueva dirección departamental del INRA será fundamental para identificar tierras con procesos irregulares y revisar dotaciones que no cumplan la ley.

Mirada al futuro

La instalación de la Comisión Agraria Departamental no es solo un hecho administrativo: es una señal política y técnica de que el tema tierra vuelve a ocupar un lugar central en la agenda regional. Para el agro cruceño, el funcionamiento permanente de esta instancia puede traducirse en mayor previsibilidad, reglas claras y un entorno más favorable para invertir y producir.

Hacia adelante, el desafío será que la Comisión no se convierta en un espacio meramente formal, sino en un órgano operativo que genere resoluciones, proponga reformas y acompañe el proceso de saneamiento con transparencia. La presencia de sectores productivos, pueblos indígenas, academia y autoridades nacionales en una misma mesa abre la posibilidad de construir consensos en un tema históricamente sensible.

Después de más de 20 años, Santa Cruz vuelve a contar con su Comisión Agraria Departamental. Para el campo cruceño, este retorno puede marcar el inicio de una etapa en la que la tierra deje de ser motivo permanente de conflicto y pase a ser un pilar de desarrollo productivo y social.

Redacción: Publiagro