Gracias a la integración agrícola-ganadera, la hacienda mejora el rendimiento de leche y carne, preservando la fertilidad del suelo y el bienestar animal

En la Hacienda Curichi Grande, la visión de la producción ganadera se fundamenta en la premisa de que “el ganadero es y debe ser un agricultor de pasto”, tal como explica su propietario Esteban Eguez. Para él, el pasto constituye la base de toda la ganadería, y un manejo adecuado de este recurso asegura una mayor productividad: “El pasto es la base y siempre va a ser lo más eficiente para la ganadería y un pasto bien manejado produce más leche y más carne por hectárea”.

Eguez destaca que cada región cuenta con especies de pasto adecuadas a sus condiciones, y que estas especies requieren semillas de alta calidad, puras y con vigor, dado que son cultivos implantados para durar muchos años. “Cuando las pasturas son bien manejadas a veces son eternas, sembrar en la época correcta también, porque hay que pensar en que es un cultivo que tiene que durar mucho tiempo y que se debe cosechar muchas veces”, asegura el productor.

El momento de siembra varía según la zona y la regularidad de las lluvias. En la zona norte, por ejemplo, el pasto se siembra idealmente entre octubre y noviembre. En la zona chiquitana, la siembra se retrasa, pero cuando las horas de luz aumentan, las temperaturas suben y las lluvias se vuelven más constantes, surge la época propicia para establecer los pastizales.

“Cuando las pasturas son bien manejadas a veces son eternas, sembrar en la época correcta también porque hay que pensar en que es un cultivo que tiene que durar mucho tiempo y que se debe cosechar muchas veces”

Hacienda Curichi Grande cría ganado Guzerá/Foto: Publiagro
Hacienda Curichi Grande cría ganado Guzerá/Foto: Publiagro

Gracias a esta planificación, la integración agrícola-ganadera se ha convertido en una herramienta clave en la Hacienda Curichi Grande. La rotación de cultivos de caña, soya y sorgo no solo permite mantener la fertilidad del suelo y reducir la compactación, sino que también provee forraje de alta calidad para el ganado. 

Esta estrategia beneficia directamente a las razas lecheras Gyr y Girolando, mejorando la producción de leche por hectárea, y al ganado de corte de genética Nelore, optimizando la ganancia de peso y la eficiencia alimentaria.

La combinación de pastos bien manejados y cultivos estratégicos permite que la hacienda mantenga un sistema sostenible y rentable, donde los residuos agrícolas se aprovechan como alimento para los animales, y los animales contribuyen a mejorar la fertilidad del suelo a través del estiércol y la rotación de pastizales. 

De esta manera, la integración agrícola-ganadera asegura un círculo virtuoso de productividad, sostenibilidad y eficiencia, consolidando a la Hacienda Curichi Grande como un referente en manejo integral de suelos, pastos y genética animal.

Redacción: Publiagro

El fuerte de la hacienda es la lechería con buena genetica/ Foto: Publiagro
El fuerte de la hacienda es la lechería con buena genetica/ Foto: Publiagro