
El seguimiento de la lactancia y la persistencia productiva permite aumentar la producción promedio a 16.1 kg por animal en 2024


La visión sobre la producción de leche en Bolivia muestra un crecimiento sostenido y notable, que se viene arrastrando desde el año 2016, cuando se registraron 562 millones de litros. Actualmente, en el periodo 2024–2025, el sector proyecta cerrar con cifras aún superiores, reflejo de un avance consolidado que —según los especialistas— es resultado de un trabajo conjunto entre la Asociación de Criadores de Cebú (Asocebu) y los productores lecheros del país.
En este sentido, Guillermo Agramont, coordinador técnico de Asocebu, explicó que el aporte de la institución ha sido fundamental para elevar los estándares productivos.
“Asocebu desde el 2016 dio un aporte al mejoramiento genético realizando la selección, manejo, nutrición en todo lo que es la raza gyr y la raza girolando en cuanto al control lechero que se viene realizando”, señaló.
Importancia del control lechero
El especialista destacó que mantener actualizado el control lechero es esencial para garantizar un crecimiento ordenado y eficiente de la actividad. A través de esta herramienta técnica, los productores pueden evaluar con precisión la producción individual de cada animal y del hato completo, identificar matrices con mayor potencial lechero y definir futuras donantes que contribuyan al mejoramiento genético dentro de sus establos.

“Asocebu desde el 2016 dio un aporte al mejoramiento genético realizando la selección, manejo, nutrición en todo lo que es la raza gyr y la raza girolando en cuanto al control lechero que se viene realizando”

Etapas de la lactancia
Agramont detalló además las fases que atraviesa un animal desde el inicio de su producción. Explicó que toda hembra lechera pasa por un pico de lactación, una etapa de persistencia y finalmente un periodo de secado, proceso que comienza desde la fecha del parto.
“Nosotros como técnicos vamos y realizamos el control lechero desde la fecha de parición, posteriormente el animal tiene un pico de lactación aun así seguimos yendo para hacer el control lechero, tenemos la persistencia de lactancia que es cuando el animal mantiene lo que está produciendo durante cierto tiempo en ese momento el pico lactancia comienza a caer y es cuando llega el periodo de secado”, afirmó.
Los datos técnicos muestran que la persistencia de lactancia en la raza gyr lechero alcanza los 256 días, mientras que en la raza girolando se extiende hasta 299 días. Hasta el año 2024, y según cifras proporcionadas por la ABCGYR, el gyr lechero registra un promedio de 11.6 kilogramos de leche por animal, en tanto que el girolando se ubica en un promedio de 17.4 kilogramos por animal.
Agramont resaltó además la evolución general del rendimiento lechero en ambas razas:
“En general vemos los datos y hemos subido desde el 2016 con un promedio de 13.8 y actualmente desde el 2024 estamos con 16.1 en ambas razas”.
Durante todo el periodo de lactancia, los técnicos llevan adelante el control lechero con una periodicidad de cada 45 días, lo que permite hacer un seguimiento riguroso del comportamiento productivo de cada animal y mantener actualizada la información que facilita la toma de decisiones para la mejora continua.

Fuente: Guillermo Agramont
Redacción: Publiagro













