
Los sorgos F7450 y F8450 ofrecen resistencia a herbicidas, control de malezas y mayor eficiencia en la producción de grano y forraje



La innovación tecnológica continúa marcando el rumbo del desarrollo agrícola en Bolivia. En este contexto, Veterquímica, en alianza con Advanta Seeds, presentó recientemente sus nuevas soluciones aplicadas al cultivo de sorgo, destacando la incorporación de la tecnología iGrow, una herramienta genética de última generación diseñada para optimizar el manejo del cultivo y potenciar la productividad en campo.
Diego Saucedo Paz, responsable del área agrícola de Veterquímica, explicó que con la introducción de los híbridos F7450 y F8450, los productores bolivianos podrán acceder a materiales “con resistencia a los herbicidas de la familia de las imidazolinonas”, lo que representa un avance significativo en el control de malezas, especialmente aquellas pertenecientes al grupo de las gramíneas.
Esta tecnología permite al agricultor contar con un cultivo más limpio, con menores niveles de competencia por humedad y nutrientes, mejorando de manera directa los rendimientos y la eficiencia productiva.
La propuesta de Veterquímica y Advanta tiene como objetivo fortalecer la sostenibilidad del sistema agrícola, ofreciendo soluciones innovadoras que simplifican las labores de manejo y aseguran un mayor retorno económico para los agricultores dedicados al sorgo, un cultivo estratégico tanto para la alimentación animal como para la rotación de suelos en las regiones productivas del país.

“Hemos tenido buenos resultados tanto en la campaña de verano como en la de invierno”

“Hemos tenido buenos resultados tanto en la campaña de verano como en la de invierno”, destacó Saucedo Paz. Estos dos sorgos son sorgos doble propósito, con altura de 1.80 a 1.90 metros, pero que generan buena materia seca. Son bajos en lignina y producen una buena cantidad de grano, lo que ayuda en el tema de proteínas, ideales para la alimentación tanto en ganado lechero como en ganadería de corte.
Asimismo, estos sorgos presentan un ciclo adecuado para ensilaje, de entre 85 y 95 días, con una ventana de 10 días que permite obtener un ensilaje de óptima calidad, garantizando así la eficiencia en la producción de forraje y asegurando un aporte nutricional adecuado para el ganado durante todo el año.

Fuente: Diego Saucedo Paz
Redacción: Publiagro














