
Ambas instituciones acordaron optimizar los procedimientos de control y calidad para garantizar productos de alto estándar sanitario y fortalecer la competitividad de Bolivia en los mercados internacionales



El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) y la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) han reafirmado su compromiso con el fortalecimiento del sector agrícola boliviano. En una reunión de coordinación encabezada por el Director General Ejecutivo del SENASAG, Ing. Carlos Richard Salas Jiménez, y el Presidente de ANAPO, Abraham Nogales, junto a sus equipos técnicos, se acordaron acciones conjuntas “a fin de avanzar firmemente en la optimización de los procedimientos que impactan directamente en la producción y exportación de granos y oleaginosas”.
Durante este encuentro estratégico se definieron pasos cruciales para mejorar los procesos de control, certificación y calidad en toda la cadena productiva, con el objetivo de fortalecer la producción nacional y consolidar la posición de Bolivia como un país competitivo en los mercados internacionales. “Esta colaboración es la clave para fortalecer la producción nacional y, sobre todo, para asegurar la competitividad de Bolivia en los mercados internacionales”, destacó el presidente de ANAPO, Abraham Nogales.
Por su parte, el Ing. Carlos Richard Salas subrayó que la sinergia institucional entre el SENASAG y ANAPO es fundamental para continuar impulsando la sanidad agropecuaria y garantizar productos de alta calidad, tanto para el consumo interno como para las exportaciones. “Esta sinergia es fundamental para continuar impulsando la sanidad agropecuaria y garantizar que tengamos productos de alta calidad, tanto para el consumo de las familias bolivianas como para una exportación exitosa”, afirmó.

“Esta sinergia es fundamental para continuar impulsando la sanidad agropecuaria y garantizar que tengamos productos de alta calidad, tanto para el consumo de las familias bolivianas como para una exportación exitosa”

Crecimiento del sorgo boliviano y su proyección exportadora
El sorgo se ha convertido en uno de los cultivos de mayor expansión en Bolivia en los últimos años, consolidándose como un pilar en la rotación agrícola y en la alimentación animal. Según datos oficiales de ANAPO, en la gestión 2023 la producción de sorgo alcanzó 1,73 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 143% en comparación con 2022. Este crecimiento se atribuye tanto a las condiciones climáticas favorables como a la adopción de mejores tecnologías agrícolas.
Durante la campaña de invierno 2023, la superficie cultivada con sorgo fue de 545.350 hectáreas, considerada un récord histórico para el departamento de Santa Cruz. El rendimiento promedio llegó a 2,91 toneladas por hectárea, frente a las 1,59 toneladas obtenidas en la gestión anterior, evidenciando una notable mejora en eficiencia productiva.
El presidente de ANAPO resaltó que este aumento refleja “la confianza de los productores en el cultivo del sorgo como alternativa sostenible”, destacando además su rol dentro de los sistemas de rotación que permiten recuperar suelos y mantener la productividad de la soya sin expandir la frontera agrícola.
Gracias a estos avances, Bolivia se encuentra actualmente en condiciones de exportar excedentes de sorgo, tras la reciente firma del Protocolo Fitosanitario con China, que abre oficialmente el acceso al mercado del gigante asiático. ANAPO estima que el país podría exportar alrededor de 300.000 toneladas anuales, lo que generaría más de 90 millones de dólares en ingresos.
Hasta hace poco, la exportación de sorgo era marginal: en 2024 se registraron 8.586 toneladas exportadas, por un valor de 3,6 millones de dólares, pero las proyecciones de 2025 son significativamente mayores, marcando un punto de inflexión en la diversificación de las exportaciones agrícolas bolivianas.
Un compromiso por la calidad y la sostenibilidad
La alianza entre SENASAG y ANAPO busca precisamente consolidar esta nueva etapa del agro boliviano, garantizando que cada grano exportado cumpla con los más altos estándares internacionales de inocuidad, trazabilidad y sanidad vegetal.
De esta forma, el trabajo conjunto entre ambas instituciones no solo impulsa la competitividad, sino que también fortalece la reputación de Bolivia como productor de alimentos seguros y de calidad, capaces de conquistar mercados tan exigentes como el asiático.
El país avanza así hacia una agricultura más moderna, sostenible y con mayor valor agregado, donde la cooperación público-privada se convierte en la clave para el desarrollo rural y la expansión de las exportaciones agropecuarias.

Fuente: SENASAG y ANAPO
Redacción: Publiagro














