
Mario Alberto Justiniano advierte que la falta de combustible afecta a toda la cadena láctea y podría provocar el quiebre del sistema de producción de leche en el país

El sector lechero de Warnes manifestó su profunda preocupación por la crítica escasez de diésel que afecta a toda la cadena productiva. Según los productores, la falta de este combustible esencial está poniendo en riesgo la continuidad de las operaciones, y la ausencia de soluciones por parte del Gobierno nacional podría desencadenar un colapso en el abastecimiento de leche en el país.
El presidente de la Asociación de Ganaderos Lecheros de Warnes (AGALEWAR), Mario Alberto Justiniano, advirtió que la situación ha llegado a un punto alarmante.
“Tenemos un problema serio en estos momentos con el tema del diésel y esto nos está afectando en toda la cadena láctea, es decir, desde el campo para producir el maíz, a la planta de alimento balanceado, a las granjas, a la industria, al consumidor final. Toda esa cadena se maneja con diésel. Verdaderamente estamos en emergencia”, expresó.
Justiniano no descartó la posibilidad de que esta cadena productiva se rompa, lo que tendría consecuencias graves para el país.
“No descarto la posibilidad de que esta cadena se rompa y, en ese momento, no habrá abastecimiento de leche a la industria, y eso ya es un tema de desastre”, señaló con preocupación.

“No podemos hacer nada. Estamos de manos atadas y tememos un desabastecimiento del producto si la cadena láctea se rompe”

El dirigente recordó que este problema no es nuevo, ya que los sectores agropecuarios vienen reclamando desde hace meses una solución definitiva a la escasez de combustible, sin obtener respuestas concretas. Por el contrario, lamentó que la situación se haya agravado en las últimas semanas.
“En este momento la situación es crítica, y otro tema es que los revendedores han tomado los surtidores. El diésel ya no está para el productor, está para los revendedores que venden a 9 y 10 bolivianos el litro. Nadie controla”, denunció.
Justiniano aseguró que los productores están “de manos atadas”, ya que sin diésel no pueden mantener el funcionamiento de los equipos, ni garantizar la alimentación del ganado, el transporte de la leche o el procesamiento en las plantas industriales.
“No podemos hacer nada. Estamos de manos atadas y tememos un desabastecimiento del producto si la cadena láctea se rompe”, concluyó.
La advertencia del sector lechero de Warnes refleja la fragilidad del sistema productivo ante la escasez de combustibles, un problema que no solo afecta la economía de los productores, sino también la seguridad alimentaria del país.

Fuente: Mario Justiniano
Redacción: Publiagro














