Dirigentes campesinos advierten que sin diésel no podrán sembrar ni cosechar, mientras los costos de insumos y transporte siguen elevándose en plena campaña de verano

En medio de la crítica escasez de combustible que afecta a todo el país, el departamento de Tarija —uno de los principales productores agrícolas del sur de Bolivia— atraviesa una situación particularmente delicada. Con más de 120 mil hectáreas dedicadas a la producción agrícola, entre cultivos de maíz, papa, trigo, hortalizas y uva, la falta de diésel amenaza con paralizar las actividades de miles de familias campesinas que dependen directamente del campo para subsistir.

En este contexto, el dirigente campesino Sail Guerrero expresó su profunda preocupación por la persistente falta de combustible que golpea al sector productivo. Según relató, los agricultores deben hacer largas filas para conseguir apenas 20 litros de diésel, cantidad que resulta insuficiente para las labores de siembra, riego y cosecha.

“Estamos preocupados porque no hay combustible. Hacemos filas para agarrar 20 litros de diésel, que no alcanza para nada. Que digan que se han gastado la plata y nos digan ‘arréglensela’, cuando nosotros no somos autoridad, es una falta de respeto”, cuestionó el dirigente.

Guerrero advirtió que, si la situación no mejora, los precios de los productos agrícolas tenderán a subir, afectando tanto a productores como a consumidores. “Nosotros tal vez subamos uno o dos pesos, pero los costos se disparan más en los intermediarios, en el transporte y en todo el proceso hasta que el producto llega al consumidor”, explicó.

“Estamos preocupados porque no hay combustible. Hacemos filas para agarrar 20 litros de diésel, que no alcanza para nada. Que digan que se han gastado la plata y nos digan ‘arréglensela’, cuando nosotros no somos autoridad, es una falta de respeto”

El representante campesino insistió en que el Gobierno debe regularizar el abastecimiento de combustibles para evitar un colapso productivo, al menos hasta que una próxima administración logre una solución estructural. 

“La siembra de verano no está garantizada. Necesitamos combustible para regar, para cosechar… toda la cadena del agro depende del diésel”, recalcó.

Además, denunció que los insumos agrícolas también encarecen los costos de producción, ya que las agroquímicas suben sus precios cada año en época de siembra sin que exista control estatal. 

“La hoja de costo se va a los cielos. Las agroquímicas siempre suben en esta época y no hay quién las regule”, lamentó.

La situación preocupa especialmente en Tarija, donde las provincias de Arce, Méndez y Cercado concentran gran parte de la producción agrícola regional, generando alimentos que abastecen no solo al mercado local, sino también a los departamentos vecinos. Sin diésel, los tractores quedan inmovilizados, el riego se interrumpe y el transporte de productos se retrasa, poniendo en riesgo toda la cadena agroalimentaria.

El dirigente concluyó pidiendo una respuesta urgente del Gobierno para garantizar el abastecimiento de combustibles y evitar que la crisis se traslade a los precios de los alimentos en los mercados.

Fuente: Sail Guerrero, Radio Soberanía

Redacción: Publiagro