Confeagro advierte que las políticas actuales profundizan la crisis económica, amenazan la estabilidad productiva y ponen en riesgo el futuro de 11,5 millones de bolivianos

Un análisis de Confeagro determina que el país sufre económicamente / Foto:Internet

La Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro) lanzó una dura advertencia sobre la actual situación económica del país, calificando al modelo aplicado en la gestión de Luis Arce como un “país de naipes”. La institución asegura que las decisiones adoptadas en los últimos años han generado un deterioro estructural que amenaza a todos los sectores productivos y a los 11,5 millones de bolivianos.

Confeagro recuerda que, pese a conocerse desde hace más de una década que los ingresos del gas se agotarían, no se tomaron medidas para diversificar la economía ni para activar otros sectores generadores de divisas. Por el contrario, —afirma el pronunciamiento—, el Gobierno impulsó corralitos financieros, intervenciones, persecución y políticas que sembraron incertidumbre en los inversionistas, reduciendo así la capacidad del país de atraer capitales y proyectos productivos.

Una economía debilitada

El comunicado resalta que las medidas implementadas hasta hoy han provocado efectos visibles y graves:

  • Escasez de dólares, que afecta tanto a importadores como a exportadores.
  • Falta recurrente de carburantes, lo que impacta en la producción agrícola y en la logística nacional.
  • Problemas de abastecimiento de algunos alimentos básicos, elevando la presión sobre el bolsillo de las familias.
  • Parálisis parcial de las cadenas de suministro, debilitando la producción y el empleo.

“Lejos de corregir la crisis, se insiste en medidas irresponsables”, sostiene Confeagro, al referirse a iniciativas como el uso de reservas internacionales, el incremento desproporcionado del déficit fiscal y el abandono en la provisión de diésel para el agro.

“La Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro) denunció que el “legado” del actual Gobierno es una economía frágil como un castillo de naipes, resultado de medidas que priorizan la ideología sobre la estabilidad, y pidió al Parlamento y a los candidatos presidenciales frenar el deterioro”

El llamado a la clase política

La organización agropecuaria advierte que, de continuar con la lógica de anteponer la ideología a la economía, el legado de este Gobierno será una economía de naipes, sostenida sobre bases débiles y destinada a colapsar. “La crisis no golpeará a la oposición política, golpeará a los 11,5 millones de bolivianos”, enfatiza el documento.

Ante ese escenario, Confeagro exige al Parlamento y a los candidatos presidenciales asumir un rol activo en la defensa de la economía nacional, denunciando el “sabotaje económico hacia el pueblo boliviano” y generando propuestas que apunten a preservar la estabilidad futura.

Un llamado directo al Gobierno

El pronunciamiento concluye con un mensaje claro a las autoridades: “El daño no es a los políticos que vienen, es a la población”. En ese sentido, instan al Ejecutivo a asumir medidas responsables y a dejar al menos un recuerdo positivo en la memoria colectiva, en lugar de un “libro de medidas nefastas que empobrecieron al pueblo boliviano”.

Redacción: Publiagro