
Patógenos como la antracnosis, la mancha anillada y la roya asiática desafían los programas de control tradicionales, obligando a los productores de soya, trigo y maíz a adoptar estrategias más sostenibles y preventivas


Las enfermedades foliares en la soya se han convertido en un reto cada vez más complejo para los productores de la región, ya que su incidencia y agresividad aumentan campaña tras campaña. Patologías como la antracnosis, la mancha anillada y la roya asiática de la soya no solo afectan el desarrollo fisiológico de la planta, sino que también comprometen seriamente el rendimiento final, generando cuantiosas pérdidas económicas.
Lo preocupante es que, con el paso de los años, estos patógenos han desarrollado resistencia a varios principios activos tradicionalmente utilizados, lo que limita la eficacia de los programas de control. En este contexto, el investigador brasileño Lucas Fantin subraya la relevancia de la innovación científica para enfrentar esta problemática.
“Como investigador, y junto a Belyan que posee la innovadora molécula Revysol, hemos logrado hacer frente a enfermedades foliares tanto en soya, trigo y maíz”, destacó.
Revysol: innovación en el control de enfermedades
Revysol pertenece a una nueva generación de fungicidas y se caracteriza por ofrecer mayor flexibilidad y persistencia en el control, lo que abre la posibilidad de diseñar estrategias de manejo más sostenibles y efectivas frente a patógenos que cada vez muestran mayor capacidad de adaptación.

«Pueden ser muy buenos activos, pero si no se utilizan en la hora correcta no sirven de nada y no hay una buena efectividad”


El producto actúa de manera directa sobre el hongo, afectando la producción de gusterol, un componente clave de la membrana celular. Al bloquear la síntesis de este compuesto, Revysol provoca que el hongo no pueda sobrevivir, garantizando así un control eficiente.
El momento de aplicación, un factor decisivo
Fantin hace hincapié en que trabajar de manera preventiva, tanto en el caso de plagas como de enfermedades, resulta fundamental para asegurar cultivos más sanos. “Realizar aplicación de fungicidas correctos de manera temprana es asegurar un cultivo libre de enfermedades; en el estadio B7-B8 es lo mejor para la aplicación de fungicidas, en este caso Belyan”, explicó.
Además, recomienda que los productores, al momento de planificar la siembra, seleccionen cuidadosamente los activos que van a utilizar. No se trata solo de elegir moléculas de última generación, sino también de aplicarlas en el momento oportuno. “Pueden ser muy buenos activos, pero si no se utilizan en la hora correcta no sirven de nada y no hay una buena efectividad”, advirtió.
De esta manera, la combinación de nuevas tecnologías como Revysol con un manejo integrado de enfermedades, basado en prevención, monitoreo y aplicación oportuna, se posiciona como la mejor estrategia para que los agricultores enfrenten los crecientes desafíos sanitarios en la producción de soya.
Redacción: Publiagro














