
El mejoramiento genético es una disciplina que integra diversas herramientas y técnicas diseñadas para incrementar tanto la productividad como la calidad de los cultivos y del ganado. Estas prácticas combinan métodos tradicionales con tecnologías de última generación, adaptándose a las necesidades específicas del sector agrícola y pecuario.
José Ernesto Chávez, consultor de Geneplus en Bolivia, subraya la importancia de aprovechar todas las herramientas disponibles para optimizar la selección de animales más eficientes, partiendo desde evaluaciones visuales básicas hasta mediciones más avanzadas.
«Es fundamental dar uso a las herramientas que nos ofrecen las instituciones, como los registros genealógicos y las mediciones fenotípicas», señaló Chávez. Entre estas mediciones destacan el pesaje, las fechas de parto, los pesos al nacimiento, destete y al año, datos esenciales para evaluar la calidad genética del rebaño.
Asimismo, Chávez resalta que las evaluaciones de canales mediante ecografías y el uso de la genómica ofrecen información más objetiva y precisa, fortaleciendo los programas de mejoramiento genético. Sin embargo, advierte que «de nada sirven esas herramientas si no se toman las decisiones adecuadas», desde procesos básicos como el descarte hasta decisiones más complejas relacionadas con la selección de genética a utilizar.
La importancia del descarte
Una de las estrategias más relevantes en el mejoramiento genético es el descarte, que consiste en retirar del rebaño a aquellos animales con un desempeño inferior en producción.
«Cuando se tienen animales inferiores, estos suelen ser más costosos para el productor y reducen los márgenes de rentabilidad en la propiedad». Por ello, recomienda enfocar los esfuerzos en conservar sólo a los animales altamente productivos, lo que permite multiplicar una genética superior en el rebaño.
El enfoque en estas prácticas permite a los productores no solo mejorar la calidad genética de sus animales, sino también aumentar la eficiencia económica de sus operaciones, promoviendo la sostenibilidad y competitividad del sector pecuario.

«Cuando se tienen animales inferiores, estos suelen ser más costosos para el productor y reducen los márgenes de rentabilidad en la propiedad»
Herramientas para el mejoramiento genético
Selección Artificial Tradicional: Consiste en la elección de individuos con las mejores características fenotípicas para su reproducción. Este método se complementa con herramientas estadísticas, como el uso de índices de selección y modelos BLUP (Mejor Predicción Lineal Insesgada), que maximizan el progreso genético corrigiendo efectos ambientales y sistemáticos.
Marcadores Moleculares: Los marcadores genéticos, como los microsatélites y los polimorfismos de un solo nucleótido (SNPs), permiten identificar regiones del ADN asociadas con características de interés. Son fundamentales para la selección asistida por marcadores (MAS), acelerando la mejora de rasgos específicos como resistencia a enfermedades o calidad del producto.
Genómica y Bioinformática: El análisis de genomas completos facilita la identificación de genes clave y su influencia en la fisiología y productividad de plantas y animales. La genómica funcional se utiliza para comprender cómo las variaciones genéticas afectan rasgos específicos, mejorando la precisión de los programas de selección.
Biotecnología reproductiva
Inseminación Artificial (IA): Permite diseminar material genético de alta calidad a un bajo costo.
Transferencia de Embriones (TE): Incrementa la reproducción de individuos genéticamente superiores.
Clonación y CRISPR: Herramientas avanzadas para la edición genética, permitiendo la modificación de genes específicos para mejorar características deseadas.
Selección Genómica: Utiliza datos genéticos masivos para predecir el desempeño de un individuo sin necesidad de pruebas fenotípicas extensivas, siendo altamente efectiva para caracteres complejos y de bajo heretabilidad, como la resistencia al estrés ambiental.
Estas herramientas han transformado el sector, permitiendo un aumento significativo en la productividad y sostenibilidad. Además, tienen aplicaciones específicas en ganadería y agricultura, desde mejorar la calidad de carne y leche en bovinos hasta aumentar el rendimiento y resistencia de cultivos. Sin embargo, su implementación requiere inversión en investigación y formación técnica.

Fuente: José Ernesto Chávez
Redacción: Publiagro













