La sequía y la falta de diésel amenazan la producción de pasto y caña, dejando al ganado sin alimento y a los agricultores en una situación crítica

Ganado sin pasto para alimento en la Enconada / Foto: Jose Serrano
Compran rollo para alimentar al ganado/ Foto: Jose Serrano
El pasto que sembraron se secó completamente/ Foto: José Serrano

Los ganaderos de la zona de La Enconada, en Cotoca, están enfrentando una dura batalla contra la sequía que ha devastado los pastizales destinados a la alimentación del ganado. José Domingo Serrano, productor de caña y ganadero, informó que las 150 hectáreas de pasto que sembró se han secado, dejando a los animales sin alimento y obligándolos a comprar forraje a precios elevados.

“Es una pena ver la situación del campo. Estamos llevando mangueras para comenzar a regar el pasto que hemos vuelto a sembrar junto con sorgo, porque la situación se pone cada vez peor. El ganado está desesperado porque no han comido nada”, explicó Serrano.

La última lluvia en la zona se registró en mayo, y desde entonces, no ha vuelto a llover. Serrano cuenta con 150 hectáreas para el ganado en La Enconada y otras 200 hectáreas de caña en la zona norte, donde también enfrentan dificultades.

“Es una pena ver la situación del campo. Estamos llevando mangueras para comenzar a regar el pasto que hemos vuelto a sembrar junto con sorgo, porque la situación se pone cada vez peor. El ganado está desesperado porque no han comido nada”

Ante la falta de pasto, han tenido que recurrir a la compra de rollos de sorgo, que han encontrado a precios que oscilan entre 180 y 200 bolivianos. Serrano cría ganado de raza Nelore, especializado en la producción de carne para el matadero. La situación es crítica, ya que la falta de alimento también afecta a los terneros, pues las vacas no están produciendo leche suficiente.

Producción de Caña en Riesgo

Además de la ganadería, Serrano tiene una producción de caña en la zona norte, donde están en plena zafra. Sin embargo, la cosecha se ha detenido debido a la falta de diésel. Las 200 hectáreas de caña que posee en Montero Hoyos proveen de materia prima al ingenio San Aurelio, pero desde el lunes no han podido abastecerse de combustible. Los camiones no han llegado porque tienen que hacer largas filas en los surtidores.

“Estamos preocupados porque con el sol y el calor la caña pierde peso y dulzura”, aseguró Serrano, destacando que el retraso en la cosecha afecta la calidad del producto.

La situación en Cotoca y la caña en Montero Hoyos, refleja un problema más amplio que afecta a los productores de la región, quienes enfrentan tanto la escasez de recursos hídricos como de combustibles, poniendo en riesgo la producción agrícola y ganadera.

 

Fuente: José Serrano

Redacción: Publiagro