La institución plantea medidas urgentes y pide apoyo técnico y financiero al gobierno. Mientras tanto el sector enfrenta pérdidas millonarias y una producción significativamente reducida en un 60%

Día Nacional del Trigo con nuevas variedades / Foto: Publiagro
Fernando Romero presidente de ANAPO pide aprobacion del evento HB4/Foto: Publiagro
Productores y público en general asistieron al Día Nacional del trigo

El sector productivo está atravesando un momento muy complicado, con campañas y rendimientos inferiores a los esperados desde el verano pasado hasta el invierno de este año, incluyendo una caída del rendimiento del trigo en un 60%. A pesar de estos desafíos, los productores mantienen el optimismo y un claro ejemplo de ello fue el éxito del Día Nacional del Trigo, un evento que lleva casi 30 años realizándose y que busca impulsar a los agricultores a seguir sembrando este cultivo tan noble y esencial para la alimentación de todos los bolivianos. Sin embargo, los productores insisten en la necesidad de viabilidad financiera para continuar con su labor y superar las adversidades actuales.

El trigo es un alimento vital dentro de la cadena alimenticia de Bolivia, y también es un cultivo rotacional fundamental que permite generar rastrojo, asegurando así la sostenibilidad del suelo. Este año, el trigo ha sufrido una caída significativa en su rendimiento, más del 60%, debido a condiciones climáticas adversas. Fernando Romero, presidente de ANAPO, afirmó que, a pesar de esta caída, es crucial buscar herramientas y proporcionar viabilidad financiera a los productores para que continúen confiando en la siembra de trigo.

“Recalcar que una de las necesidades que tenemos como sector, como productores, es poder contar con tecnología de punta, con biotecnología como es la HB4 para trigo, que ya se implementa en otros países”, subrayó Romero.

 

“La producción de trigo, que representa el 70% de la producción nacional, es un testimonio de nuestra dedicación y constancia; solo llegaremos a 55 mil toneladas”

Los productores enfrentarán numerosos desafíos y oportunidades, especialmente después de las pérdidas productivas y económicas de este año debido a las condiciones climáticas. Las pérdidas en las campañas de verano e invierno se cuantifican en 800 mil toneladas de soya, sumadas a las pérdidas en sorgo, girasol, trigo, maíz y chía, que en conjunto representan más de 1 millón y medio de toneladas de granos. Económicamente, esto equivale a más de 600 millones de dólares que los productores y otros actores de la cadena productiva dejarán de percibir.

“La producción de trigo, que representa el 70% de la producción nacional, es un testimonio de nuestra dedicación y constancia; solo llegaremos a 55 mil toneladas”, señaló Romero. Además, se refirió a la falta de diésel, asegurando que este problema exacerba la falta de liquidez y genera incertidumbre en los productores, poniendo en riesgo la producción y la seguridad y soberanía alimentaria de los bolivianos.

Reunión con el gobierno

Romero informó que este lunes tiene una reunión programada con el gobierno para exponer nuevamente las necesidades del productor, principalmente desde lo técnico y la necesidad de la biotecnología como una herramienta básica para el crecimiento y la productividad, con el fin de generar excedentes y exportar. También mencionó que han presentado una normativa que pueda acompañar estas aprobaciones de manera ágil e inmediata y que esté disponible para el productor.

“Está en manos del gobierno y esperemos que este lunes puedan venir con buenas noticias, que haya no sólo voluntad, sino un firme compromiso de que la biotecnología se pueda implementar pronto en Bolivia”, concluyó Romero.

 

Fuente: Fernando Romero

Redacción: Publiagro