La nueva variedad fue expuesta en una parcela demostrativa.
El último material se llama Sojapar R82, tiene como característica diferencial un gen que le da tolerancia a la roya.

La alianza estratégica entre la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) y el Instituto de Biotecnología Agrícola de Paraguay (INBIO) sigue dando frutos, con el surgimiento de nuevas variedades de soya.
Una muestra de esa interrelación y la búsqueda de nuevas pesquisas se exhibió en la Exposoya 2023 con la presentación oficial de la Sojapar R82, un material con buen potencial de rendimiento.
Fidel Flores, presidente de ANAPO, explicó a Publiagro que esa nueva variedad de soya tiene resistencia a la sequía y es tolerante a la roya, la semilla pronto estará disponible para los productores.
“Todo el esfuerzo investigativo entre ANAPO e INBIO es precisamente dedicado a los productores, estudiantes y público en general para que conozcan los avances tecnológicos en el cultivo de la soya”, dijo Flores.
Por su parte María Estela Ojeda, gerente general de INBIO, informó que el 2019 se firmó el acuerdo de cooperación entre ambas instituciones que en principio consistía en la entrega de variedades desarrolladas en Paraguay.

“Todo el esfuerzo investigativo entre ANAPO e INBIO es precisamente dedicado a los productores, estudiantes y público en general para que conozcan los avances tecnológicos en el cultivo de la soya”
La idea era ver si esos materiales se adaptan a las condiciones de clima y suelos de Santa Cruz para luego hacer el proceso de registro, después la producción, difusión y la comercialización de semillas.
“Sojapar R82 es el cuarto material que está a disposición de los productores de Bolivia, todas nuestras variedades tienen como característica diferencial un gen que da resistencia a la roya”, refirió Ojeda.
INBIO es una organización civil sin fines de lucro, tiene alianzas con otras empresas e instituciones para hacer mejoramiento y en la actualidad sigue trabajando en diferentes líneas.
INFORMACIÓN
En reciprocidad desde Bolivia se lleva información a Paraguay sobre las cualidades que muestran las variedades en territorio cruceño, con el fin de entusiasmar a los productores del vecino país para que se animen a sembrar en sus campos de cultivo.
Con la variedad Sojapar R24, que fue la primera variedad que se empezó a sembrar en Santa Cruz, se pudo descubrir su alta rusticidad y tolerancia al estrés hídrico. INBIO aprendió eso de los productores bolivianos.
Mientras que con la Sojapar R75 se pudo establecer su buena adaptación a las condiciones de suelo pesado, esa experiencia luego fue llevada a Paraguay para realizar la siembra en zonas con las mismas condiciones.
Alfredo Fast, presidente de INBIO, estuvo presente –por primera vez- en la Exposoya 2023 donde manifestó que existe el interés de hacer más cosas con ANAPO en el marco de la investigación y producción.
Fuente: Publiagro













