El análisis se desarrolló con un ecógrafo para determinar la calidad de la carne de cada animal y las condiciones para enviarlo al matadero.

La recepción de bovinos de leche y carne, correspondientes a las razas europeas, se realizó este jueves 15 de septiembre en el sector pecuario de la Feria Internacional de Santa Cruz.
Uno de los hatos contemplados en esta oportunidad fueron los ejemplares de la raza Brangus, cuyo potencial genético y de carne fue evaluado por un grupo de veterinarios.

Para ese trabajo se utilizó un ecógrafo y otros elementos adaptados a la fisonomía de los animales, con los cuales se procedió al registro.

El veterinario Rodrigo Gonzales explicó que lo primero que se hizo fue limpiar la tierra del cuerpo de los bovinos, para ello se usó un aceite y luego un gel para hacer las mediciones con las ondas emanadas del ecógrafo.
“En este proceso se usó un adaptador para calcular primero la carne del ojo de bife, después se procedió a ver el marmoleo intercostal y después la parte de atrás para determinar la grasa formada entre los músculos”, dijo Gonzales.
De acuerdo a su explicación el marmoleo consiste en la cantidad de grasa entreverada en los músculos o en los espacios intercostales o costillas.

El resultado de cada animal se enviará posteriormente a un software especializado y específico para la ganadería, a través del cual se logra establecer la calidad de la carne.
El especialista también mencionó que las imágenes permiten determinar el término o momento ideal en que el animal ya debe ser retirado del campo para ser enviado al matadero.
“Se debe establecer de manera fehaciente que los índices encontrados nos permiten calificar cuán buena o mala es la carne de cada ejemplar”, agregó el entrevistado.
EXPECTATIVA
Robert Ardaya, presidente de la Asociación de Criadores de la raza Brangus, expresó su beneplácito por participar nuevamente en la Feria Exposición de Santa Cruz, una de las más importantes de Sudamérica y del mundo.
Él sostuvo que la revisión de los animales de la raza Brangus consistió básicamente en la medición de la carcasa (parte muscular comestible de las razas faenadas), cuyo trabajo fue encargado a una empresa especializada.
“Sabemos que a la Expocruz asisten los animales más destacados de las cabañas participantes, con un índice productivo bien elevado. Es aquí donde venimos a exponer el potencial genético de nuestra raza”, remarcó Ardaya.
Redacción: Publiagro













