Los últimos avasallamientos violentos suscitados en Guarayos, terminaron de corroborar la indefensión que sienten los productores agropecuarios, ya que la defensa de la tierra ya no pasa por una justicia callada, por eso la CAO emitirá un pronunciamiento de rechazo ante estos casos en ascenso.

Ante los constantes y cada vez más avasallamientos registrados, la CAO, a através de su presidente Oscar Mario Justiniano, manifestó que en agosto del 2011, se debía cumplir una orden de desalojo de los predios de la familia Yucra y hasta ahora esa orden sigue en suspenso, siendo que hubo atracos, secuestro y maltrato a comunarios, prensa y policía que hasta el momento siguen impunes.
“La utilización de armas de fuego por parte de civiles para atacar a otros civiles, independientemente si eran productores grandes, pequeños o comunidades campesinas es inaceptable porque después se suscitaron hechos de violencia sin precedentes”, indicó Justiniano.
El titular de la CAO indica que la actitud casi terrorista con la cual se llevaron a cabo los hechos en Las Londras, terminó con una justicia liberando a los actores principales de este hecho lamentable, que nuevamente se ve teñido con sangre bajo esencialmente, la misma modalidad de actuar.
“No solo Las Londras es el único hecho, tenemos avasallamientos en propiedades privadas, en comunidades campesinas, y nuestra pregunta es, ¿en manos de qué justicia estamos?”, manifesto.

Justiniano remarcó que el aparato de la justicia nacional, tuvo la oportunidad de aclarar estos hechos y no lo realizaron con mano dura como lo pidió la CAO en su momento, por eso la entidad gremial agropecuaria emitirá un pronunciamiento de protesta, porque asegura que no puede imperar una falta de estado cuando involucra armas de fuego y hechos terroristas.
“Entendemos claramente el proceso agrario de las tierras, que cuando está en etapa de saneamiento es competencia del INRA, posteriormente cuando ya hay una declaración de tierras fiscales no disponibles, como por ejemplo 11 predios de los 16 que impugnan al tribunal agroambiental y ese es el nivel de competencia”, indicó.
La vida humana es lo primero que se tiene que preservar, indica Justiniano, “el productor no puede garantizar su producción ni la soberanía alimentaria si todo el tiempo está pendiente de no ser avasallado”, dijo enfáticamente.
A decir del presidente, la justicia siente presión y por eso toma decisiones en otras direcciones y asegura que por eso el productor está en un estado de indefensión, porque ve un estado insensible con los actos violentos que provocaron los avasallamientos en el país.
“Acá no podemos estar en un estado en el cual tiene un tipo de justicia para unos bolivianos y no para otros”, finalizó.
Redacción: Publiagro













