La contundente aclaratoria la formuló Wolf Rolón, presidente del Tribunal de Honor del Ciab, al explicar que el artículo 404 de la Carta Magna establece que el uso de los transgénicos será regulado por ley y la referida ley es la 144 que en su artículo 15, precisa que todo producto transgénico solo debe ser debidamente etiquetado, con lo cual no condiciona su uso.

«El Colegio de Ingenieros Agrónomos y profesionales en Ciencias Agropecuarias de Bolivia (Ciab) precisó que es «absolutamente falso que la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia prohibe la utilización de los organismos genéticamente modificados, llamados popularmente transgénicos».
De esta forma lo manifestó Wolf Rolón, presidente del Tribunal de Honor del Ciab, en una conferencia de prensa en la que explicó que el artículo 409 de la Constitución, establece textualmente: «la producción, importación y comercialización de los organismos genéticamente modificados será regulada por ley».
Con ello asegura que la Constitución pone énfasis en que no prohíbe la utilización de los referidos transgénicos, pero sostiene que muchos de los que llamó falsos ambientalistas, sin poseer experiencias en temas agrícolas y con mala fe, nunca citan este artículo y solo se limitan a decir que la utilización de esas semillas está prohibida en la Carta Magna.
Citó, igualmente, en su disertación que la ley 144 en el artículo 15, inciso 3, establece que todo producto que sea derivado de organismos genéticamente modificados debe ser debidamente etiquetado.
«Así la referida ley está dando curso legal a la utilización de los transgénicos, es decir a la biotecnología que ya es utilizada en la mayoría de los países del mundo», aclara en su explicación.
Se preguntó de dónde sacaron esos grupos el asegurar que está prohibido el uso de los organismos genéticamente modificados, para responderse que esa aseveración proviene del artículo 255 que dice en su parte final que está prohibido utilizar organismos que dañen la salud y el medioambiente.
Considera que con ello se está condicionando que se demuestre previamente que esos productos dañan la salud y el medioambiente.

Sin embargo, existen millones de hectáreas en el mundo en las cuales son utilizados los transgénicos y no han dañado el medioambiente y menos la salud de los humanos.
Al contrario asegura que los transgénicos ayudan a cuidar la naturaleza en el caso concreto del maíz porque ese grano impide la proliferación del gusano cogollero, lo cual reduce el uso de los insecticidas que influyen mucho en el aumento de los costos.
Al referirse al artículo 255, sobre el que muchos afirman que la Constitución prohíbe los transgénicos, tiene repetida la misma frase relativa a los productos que dañen el medioambiente y la salud en la ley de la Madre Tierra, además de los Decretos 071 y el 3525 así como en la referida ley 144.
«Así es absolutamente falso y de muy mala fe que se utilice esas excusas, lo cual mantiene preocupado al gremio de los ingenieros agrónomos el que haya directores como el de la Empresa Productora de Alimentos (Emapa) que estén confundiendo a la opinión pública con el tema de la biotecnología»; culminó su exposición.
Fuente: Publiagro













