Revista Nature precisa que sería imposible vivir en la tierra sin suelos fértiles

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Foto: Bayer Cono Sur

Son numerosas las conjeturas que se vierten sobre los suelos en el planeta, los cuales se encuentran seriamente destruidos y además los gases de efecto invernadero obligan a restaurar espacios naturales en gran escala.

El suelo es un recurso esencial y una parte vital del entorno natural en el cual la mayoría del alimento mundial es producido. Del mismo modo, el suelo aporta el espacio vital para los seres humanos, así como servicios ambientales esenciales importantes para la regulación y el abastecimiento de agua, regulación del clima, conservación de la biodiversidad y servicios culturales. Sin embargo, los gases de efecto invernadero malogran la estructura de los suelos.

Para evitar gases de efecto invernadero de pantanos secos, se deben restaurar esos espacios naturales a gran escala, dice un estudio de la revista Nature, en un trabajo publicado por el portal de la agencia DW en el cual se resalta un titular por demás llamativo: «Sin suelos fértiles la vida en la tierra sería imposible», sostienen los expertos de Nature.

En cuanto a la agricultura, argumentan los especialistas del referido medio, se podrían emplear métodos de cultivo tradicionales, como la permacultura y la agricultura de subsistencia, que permiten que los terrenos se recuperen.  

Entre estos métodos está la alternancia de árboles frutales en los campos, la combinación de especies vegetales en los cultivos, o el sembrado sin maquinarias ni arado. Son poco rentables, pero los costos de la explotación de los suelos con los métodos usuales son enormes. 

Se estima que el aumento de la biodiversidad del suelo podría sumar hasta 2.300 millones de toneladas de cosechas adicionales por valor de 1,4 billones de dólares anuales.  

La cantidad suficiente de lombrices de tierra por sí sola aumenta el rendimiento de los cultivos en un promedio del 25 por ciento. De modo que los suelos saludables siempre dan sus frutos. 

Lo que los científicos saben, sin embargo, es que nuestros suelos están enfermos, y que la diversidad está disminuyendo. 

En todo el mundo, gran parte de las tierras están en un estado regular, malo o muy malo, según un informe de las Naciones Unidas sobre las condiciones de los suelos.  

Precisan en el escrito de la revista Nature que cuanta más vida haya en el suelo, más fértil es la tierra, y eso la protege también de la erosión, por lo cual no será arrastrada tan fácilmente por el viento, la lluvia o las inundaciones. 

Fuente: DW 

Redacción: Publiagro