Pequeños avicultores se declaran en estado de alarma por la difícil situación que atraviesa

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El dirigente de los avicultores Winston Ortiz, señaló que el poco cupo que les otorgan de parte de los proveedores de derivados de soya y el incremento en los costos de ese producto, los colocan contra la pared. Solicitan una reunión urgente con el nuevo ministro, Edwin Ronald Characayo.

Los avicultores de Bolivia se muestran alarmados por la difícil situación que atraviesan derivada de los bajos cupos de la soya que les otorgan y el incremento de los costos de ese rubro para la alimentación de los pollos, según la denuncia presentada por Winston Ortiz, vicepresidente de la Federación Nacional de Avicultores de Bolivia.

Como propuesta al gobierno Ortiz señaló que en nombre del sector que representa les solicitan a las nuevas autoridades del ministerio de Desarrollo Rural y Tierras que se abrogue el Decreto 4139, e igualmente, les regresen el cupo y les concedan el precio justo por la soya que requieren para la crianza de las aves.

Sostuvo que este problema arrancó con el aumento de los precios de la soya. En tal sentido, solicitó al nuevo ministro, Edwin Ronald Characayo, les conceda una entrevista para explicarle la difícil situación que están atravesando.

El productor expresó que las nuevas autoridades del ministerio deben consustanciarse con los sectores que producen alimentos para toda la población boliviana.

«Invitamos al señor ministro Characayo para que converse con el sector productivo con la finalidad de apuntalar algunas políticas o tratar de animar a que los productores sigan produciendo, pero no de esta manera que nos perjudica”.

Enfatizo que son productores dignos y necesitan que el gobierno les dé la mano a los fines de seguir con el trabajo.

Al realizar un balance sobre la producción de soya precisó que Bolivia produce aproximadamente 1.300.000 hectáreas con un volumen de 2.700.000 toneladas.

De esta cantidad el país consume solo el 30%, lo que significa unas 800.000 toneladas, de ellas el sector avícola nacional utiliza unas 400.000 toneladas.

«De esa cifra, que manejaba el gobierno de Jeanine Áñez para el sector productivo, eliminó lo que teníamos como precio justo», agregó.

Allí comenzó la crisis del sector avícola, según lo manifiesta el dirigente, a tiempo de agregar que eso fue aprovechado para que las aceiteras oleaginosas exporten ese producto.

«Por esta razón no tenemos mucha soya para el sector avícola y en general para la división productiva del país. No estamos en contra de la exportación, pero si solicitamos que se deje la cantidad que necesitamos en la división pecuaria nacional», subrayó Ortiz.

En total redondeó que se requieren unas 800.000 toneladas de soya al año para la pecuaria nacional, aspecto que consideró indispensable para mantener la producción.

En cuanto al Decreto Supremo 4139 precisó que con esta medida se eliminó, tanto el cupo, como el precio justo para los productores pecuarios.

«Eso significa que al eliminarnos los cupos el grupo pecuario permanece en la incertidumbre. En este momento no tenemos mucha soya y por ende no hay mucho abastecimiento para la alimentación de la pecuaria nacional. Ese aspecto es muy peligroso para la seguridad alimentaria».

Explicó que anteriormente cuando tenían el cupo asegurado, la alimentación de la pecuaria nacional estaba garantizada y precisó que esto estaba vigente en el gobierno de Evo Morales, pero el gobierno interino de Jeanine Áñez promulgó el Decreto 4139 que eliminó los cupos y no conforme con ello los obligan a pagar la soya a precios internacionales, más el IVA.

En ese sentido, recalcó que cuando les hicieron desaparecer el cupo significó que ahora no saben si tendrán o no el alimento para los pollos.

Todo el sector pecuario nacional, según lo refiere Ortiz, se encuentra en la ciudad de La Paz en una vigilia para reclamar a las nuevas autoridades que se cumpla lo que prometieron durante la campaña electoral por considerar que tiene que haber un equilibrio en la producción.

Mencionó además que en este momento ya Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Sucre están en vigilia para hacer conocer sus propuestas y la disconformidad que tienen con el manejo, que considera un manejo arbitrario de los insumos por parte de las aceiteras.

«No puede ser que el avicultor siga subvencionando la proteína que producimos para toda la población nacional. Nuestro costo de producción es de 8,50 bolivianos y, en este momento, estamos vendiéndolo a 6.50 y 7 Bs».

Ortiz estima que el gobierno tiene que empezar a proteger a los productores nacionales, por interpretar que la base del desarrollo de cualquier país del mundo está justamente en el impulso del sector agropecuario.

El entrevistado señaló que además hay otros problemas difíciles de solventar y entre ellos mencionó el contrabando. Además, tienen que planificar la avicultura nacional y se debe incentivar la producción del maíz que ha subido mucho su costo.

Señaló que se debe organizar el tema de la venta de los insumos para la pecuaria nacional.
«Por toda esta difícil situación solicitamos al nuevo ministro que converse con el sector productivo de la nación. Queremos que nos escuche cuál es el contexto, cuáles son las propuestas que nosotros podemos tener, todo con la finalidad de que Bolivia salga adelante».

Ortiz señaló que han pasado meses muy terribles a consecuencia de la pandemia y aún los siguen sufriendo.

«Ha sido mucha la frustración de los pequeños, medianos y grandes productores. Por ejemplo, el pequeño productor produce el 40% de la avicultura nacional y durante la pandemia no sabíamos cómo proceder, cómo manejar los volúmenes, ni cómo realizar las ventas a los intermediarios, por lo que hemos pasado por una situación calamitosa».

Fuente: Publiagro