El traslado de la Planta de Amoniaco y Úrea puede costar al menos 500 millones de dólares y el ensamblado puede demorar hasta dos años, según el cálculo de los expertos del sector, quienes piden hacer diferentes estudios para ver a qué otras opciones se puede recurrir para reactivarla.
La anterior semana, el ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, afirmó que le habían comentado que un traslado de la planta productora de fertilizantes a Puerto Suárez, Santa Cruz, puede demandar unos 160 millones de dólares. Allí tendrá mercados asegurados, como el agrícola cruceño y Brasil.
Al respecto, la gobernadora de Cochabamba, Esther Soria, advirtió que no permitirán que la planta se mueva a otra región. “Como autoridad, no vamos a permitir que se traslade y creo que también el departamento no permitirá que se mueva la planta, porque ya es una empresa pública cochabambina. Seguro que habrá movilización de las organizaciones sociales”, anunció.
El experto Hugo del Granado afirmó que antes de hablar de traslados se debe hacer un estudio detallado de las causas que originaron el problema de la planta, ya que una decisión de esa magnitud no se la puede tomar de la noche a la mañana.
“Creo que el proyecto de la úrea no es malo, porque hay mercados para el producto. Hubo errores en la localización y sobreprecios que excedieron las estimaciones del costo total de la planta”, señaló el experto.
En su criterio, lo primero que se tiene que hacer es estabilizar el ritmo de producción, es decir, que la planta no esté paralizada como sucede ahora; segundo, se deben ajustar los costos de producción y evaluar por qué produce a un costo alto y no procesa en el rango que tienen países como Rusia o China, grandes productores de fertilizante; evaluar el tema del gas subvencionado.
También se tiene que ver por qué la vía férrea Bulo Bulo-Montero no está concluida, ya que empezó a ser construida en 2013. Por último, buscar mercados, ese fue uno de los mayores problemas del gobierno del MAS.