Por la guerra, sube la harina hasta Bs 245 y la oferta comienza a bajar

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F O T O: Página Siete

Panificadores artesanales de La Paz señalan que el precio incluso llega a 250 bolivianos. En Tarija afirman que sólo reciben harina argentina que puede subir hasta 350 bolivianos y en Cochabamba subió en 30%.

El precio de la harina argentina en los mercados de La Paz se dispara hasta 245 bolivianos el quintal  y la oferta comienza a disminuir en los  puestos de venta debido a la guerra entre Ucrania y Rusia, y los panificadores temen que supere los 300 bolivianos.

Página Siete constató en las tiendas de abarrotes de la calle Murillo, como de la calle Gallardo, que este producto se puede encontrar en pocos negocios.

Los vendedores señalan que no se está despachando harina de Argentina o que les ofrecieron a un costo muy elevado y por eso dejaron de internar.

En una de las pocas tiendas que cuenta con este producto el precio subió en los últimos días  de 170 y 180 bolivianos a 220 bolivianos, un 22,2% más.

Sin embargo, la harina especial para repostería y elaboración de tortas  sufrió un incremento de 190 bolivianos a 245 bolivianos, un 29%.Una ama de casa que se dedica a la elaboración de queques a pedido para la venta lamentó el alza del precio mientras adquiría cuatro quintales.

Señaló que para que el producto le aguante y rinda más mezcla con avena molida o amaranto.

En una tienda de la calle Murillo esta harina especial subió de 180 a 240 bolivianos y la normal  se oferta en 220 bolivianos.

En otros puestos el fideo nacional en bolsa de cinco kilos subió de 32 y 33 bolivianos a 35 bolivianos debido a que usa harina como materia prima.

Los vendedores señalan que con estos precios de la harina es inevitable que suba el pan casero, galletas y otros productos.

No en todos los puestos, pero en algunos sostienen que la libra de manteca también subió un boliviano, hasta 7, 50 bolivianos.

La levadura y royal aseguran que no se encareció.

El precio del aceite también aumentó, pero es algo que se comenzó a observar desde noviembre del año pasado.

Las vendedoras cuentan  que el turril antes se ofrecía en 1.650 bolivianos y desde el año pasado está en 1.850 bolivianos. De esa manera el litro pasó de ocho a 10 bolivianos al raleo.

Pero desde Santa Cruz  manifiestan que  ya les anunciaron que puede volver a subir.

El secretario ejecutivo de la Federación de Panificadores  Artesanos de La Paz,  Dandy Mallea, sostuvo que no hay harina, porque desde Argentina se suspendieron los envíos y esto provoca escasez. Añadió  que en la Gallardo incluso se está vendiendo el quintal en 250 bolivianos y muchos panificadores que elaboran pan, venden y compran harina ya no tienen recursos.

Manifestó  que la oferta de Emapa solo cubre un 40% a 45% de la demanda del sector  y para elaborar el pan se debe mezclar con la harina argentina.

En Tarija, donde no llega la harina de Emapa,  los panificadores están en emergencia y el gerente de la panificadora Gloria, Diego  Arana, informó que el precio de la harina argentina subió de 160 a 220 bolivianos. Pero sus proveedores le adelantaron que puede llegar a 320 bolivianos, según reportó en Fides.

En Cochabamba, el dirigente Héctor Dueñas indicó que el precio del quintal de este producto subió en un 30%, hasta  240 bolivianos.

Denuncian agio y prometen harina

El Gobierno volvió a asegurar que no faltará harina de Emapa para los panificadores y denuncia agio  y especulación en los comercios de  La Paz y en el país.

El gerente de la estatal de alimentos, Franklin Flores,  informó que se tiene 130 mil toneladas de trigo acopiadas que permitirán la  transformación de un volumen de 1,6 millones de quintales de  harina  que se entregará mediante convenios a los Confederación de Panificadores de Bolivia y federaciones y asociaciones departamentales.

La bolsa de 50 kilos llega al sector en Cochabamba, El Alto y La Paz a un precio de  147,50 bolivianos, en Oruro a  143 bolivianos, en Potosí a  128,50 bolivianos  y en Chuquisaca a 137,50 bolivianos.

El viceministro de Defensa del Usuario y Consumidor, Jorge Silva, indicó que   se recibieron denuncias  de agio y especulación con la  harina  de “contrabandistas y algunos empresarios”. “El día de hoy (ayer) por ejemplo en la calle Gallardo en la mañana las tiendas estaban llenas de harina, pero en la tarde de forma misteriosa se hizo desaparecer. Pero hay otros lugares en el país donde se está ocultando la harina con el fin de aumentar el precio, eso es un delito de agio”, precisó.

Anunció que junto a la policía se realizarán operativos y se procesará a proveedores que cometen agio y especulación, y se iniciarán acciones por legitimación de ganancias ilícitas, que tiene penas de 10 años de prisión, en defensa de consumidores.

Fuente: Página siete