La Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (CANIOB) aclaró que no existe desabastecimiento de harina de soya y desmintió que las industrias del sector no quieran entregar subproductos de este grano.

El presidente de CANIOB, Jorge Amantegui, explicó que “a partir del 09 de diciembre de 2020, con la aprobación del Decreto Supremo 4477 se vuelve a la regulación del mercado interno, con cupos de abastecimiento y precios fijos para subproductos de la soya, entre ellos la harina solvente de soya. Luego del Decreto Supremo se emitió la Resolución Bi Ministerial 010/2020 que establece una banda de precios para los subproductos y los cupos de asignaciones para el sector avícola, porcinocultor y lechero”.
“Las listas de asignaciones de los cupos las determinan conjuntamente el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural y el de Desarrollo Rural y Tierras, por lo que no es cierto que las industrias no quieran entregar los subproductos y estén desabasteciendo el mercado interno. Las industrias no pueden incumplir la normativa vigente, la cual establece listas de productores con asignación de cupos a los que se debe abastecer; por lo que deben esperar a que los Ministerios les remitan las listas de asignaciones para vender los subproductos”, precisó el ejecutivo de CANIOB.
Amantegui recordó que “este sistema normativo para el mercado interno fue establecido hace 11 años a consecuencia de la coyuntura económica de ese momento; pero la regulación que tenía que ser transitoria hoy continúa, a pesar de que no se justifica. Los sectores beneficiados con la subvención de precios de los subproductos de la soya ejercieron presión para que se reponga la medida, la cual produce grandes perjuicios económicos a las industrias oleaginosas”.
“Esta regulación ocasiona desigualdades entre los actores de la cadena productiva, ya que la industria oleaginosa tiene precios fijos y cupos fijados por el Gobierno, cuyo cumplimiento condiciona sus exportaciones, mientras que los sectores beneficiados con la subvención comercializan sus productos bajo el sistema de oferta y demanda en un libre mercado”, señaló.



“Las industrias pierden casi USD 5.5 millones al mes por la diferencia de precios externo e interno”
Hoy día, entre el precio puesto en fábrica al que se exporta la harina solvente de soya y el precio liquido de venta en el mercado interno existe una diferencia de más de USD. 170 por tonelada métrica. Tomando en cuenta la asignación de cupos con un volumen mensual de 32.000 toneladas, se evidencia una pérdida de casi 5.5 millones de dólares mensuales para las industrias oleaginosas.
La industria oleaginosa nacional está aportando al país con la generación de empleos, con el ingreso de divisas – somos los mayores exportadores de productos no tradicionales -, con el pago de impuestos y endeudándose con la banca a fin de dar un apoyo decidido al sector agrícola, financiando la siembra y garantizando la compra de toda la producción de grano.
El Presidente de CANIOB concluyó mencionando que “Bolivia, tiene en el sector industrial oleaginoso un camino claro para su crecimiento sostenible y para la reactivación de la economía nacional, pero se necesita mantener en equilibrio a todos los eslabones de la cadena productiva, porque el deterioro de un sector afectará a los demás y a la propia economía boliviana”.
Fuente: CANIOB














