Las cifras fueron presentadas por el presidente del IBCE, Pedro Colanzi al realizar un balance de la situación económica nacional la cual considera preocupante. Formuló un llamado al Gobierno nacional para que tome las medidas adecuadas y entre otras aumentar el uso de los biocombustibles, darles prioridad a los alimentos y ser más estrictos contra el contrabando.

El licenciado Pedro Colanzi mostró una profunda preocupación por el estado en que se encuentra la economía boliviana al afirmar que el año 2020 ha resultado muy crítico, ya que el país cerrará con un 8% de decrecimiento en el PIB, lo que asegura significa que la nación perderá 3.500 millones de dólares aproximadamente.
Sin embargo, el expositor considera que hay soluciones para salir de esta crisis si las autoridades toman las medidas adecuadas para que el 2021 resulte un gran año, en el cual se pueda crecer más del 4% que ha proyectado el Gobierno.
En una conferencia de prensa el expositor sostuvo que en el 2019 Bolivia solamente creció en un promedio del 2.2% del Producto Interno Bruto en lo que fue el peor año en dos décadas, sin embargo, en el 2020 fue mucho peor.
«Este decrecimiento solamente es comparado en la historia de Bolivia a 1953, que fue un año después de la revolución nacional».
A juicio del entrevistado el país afronta una situación de social extremadamente alta al precisar que «nos enfrentamos a 300.000 desempleados y esa es la responsabilidad del empresariado y del Gobierno nacional».
Refirió que ante esta situación las autoridades gubernamentales están adelantando políticas económicas que, en su criterio, no están de acuerdo al momento que vive el país en la actualidad.
Colocó, como ejemplo, el nuevo impuesto que castiga al que más tiene, el cual estima no es justo. Asimismo, la liberación de las exportaciones de nuevo se les coloca trabas.
Subrayó que se aprecia que el país se enfrenta a otro problema, ante la abrogación del Decreto que iba a permitir el uso de la biotecnología plenamente.
Aprecia, sin embargo, que se debe aceptar que todos los sectores han llevado una gran parte de las dificultades que tiene el país debido a la pandemia.
Así, se preguntó ¿qué es lo que apreciamos? para responderse que se observa una extrema vulnerabilidad externa, al punto de que las exportaciones han caído casi en un 27% y las importaciones casi un 31%.
En cuanto al sector de los hidrocarburos señaló que sus operaciones han caído casi un 25% y el de los minerales en un 33%.
«Esto nos muestra que no podemos seguir dependiendo de la materia prima no renovable. En cambio, se puede apreciar que sectores no tradicionales como el agropecuario, el agroindustrial y el forestal si han crecido», recalcó.

En cuanto al tramo referido al tema agropecuario preciso que había crecido en un 2%, mientras el cárnico, en solo un año pasó de exportar 14 millones de dólares, a más de 60 millones.
«Esto nos demuestra que la sinergia entre el sector público y el privado cuando se hacen las cosas bien avanzan y dan frutos. Esto tiene que mostrarnos cuál es el camino de Bolivia y tiene que entenderlo el Gobierno»
Trabajar por sectores de rápido crecimiento es una de las soluciones que aporta el conferencista.
En cuanto al ramo del comercio exterior afirma que puede ser la tabla de salvación para la economía nacional y en ese sentido afirmó que desde hace muchos años ha manifestado la necesidad de incrementar las exportaciones de manera selectiva apostando por sectores de rápido crecimiento.
De igual forma, considera que se deben sustituir las importaciones de manera competitiva. Se requiere ahorrar divisas ya que van seis años que según afirma el país arrastra un déficit comercial.
«Hemos perdido diez mil millones de dólares de las reservas internacionales y por ello si sustituimos importaciones, como, por ejemplo, aumentar el uso de los biocombustibles, darles prioridad a los alimentos, ser más estrictos en el tema del contrabando, pueden ayudar al país, no solo el próximo año en el que se ha estimado un 4% de crecimiento, en contra un 8% de decrecimiento».
Por esta razón sostiene que se necesita crecer mucho más porque en ese impulso está la tabla de salvación.
«Formulo, de nuevo, un llamado al Gobierno nacional para manifestarle que estamos muy preocupados por la situación económica y creemos que la forma de salir de esto no es con regulaciones, ni colocando impuestos a los más ricos, tampoco con trabas a las exportaciones, ni con la derogación de un Decreto que permite la biotecnología en la agricultura», subrayó.
Cree que la salida está en darle más apertura a la economía en diferentes campos.
Fuente: Publiagro














