Mediante un comunicado la CADEX manifestó su pleno respaldo hacia el uso de la Biotecnologia en el sector agropecuario, asi como también detallaron que esta herramienta ya es usada en países vecinos que han apostado al desarrollo de sus sectores productivos.

Bolivia necesita productividad, desarrollo, crecimiento, inversiones y mayores empleos. En los últimos años nuestro país ha estado principalmente orientado a una gestión basada en la extracción de recursos no renovables, lo que ha generado una peligrosa dependencia en los ingresos que estos puedan o no generar. Mientras estas circunstancias han envuelto a nuestro país, los países vecinos han incorporado políticas de desarrollo e incentivo productivo e industrial; entre las más importantes podemos citar la incorporación de tecnologías productivas que han generado mayor productividad y competitividad en las áreas Agroindustriales.
El uso de la Biotecnología es una de las herramientas más utilizadas para adaptar la producción en el campo a las situaciones de cada región, logrando incrementar así la competitividad del campo y mejorar los rendimientos para abastecer a la población con mas y mejores alimentos. Es importante destacar que a raíz de la biotecnología moderna se produce la insulina humana para mejorar el tratamiento de la diabetes y así evitar un sin número de pérdida de vidas humanas, a partir de la biotecnología se fabrica la quimosina, enzima clave para la fabricación del queso y también la biotecnología es hoy una herramienta fundamental para el mejoramiento de los cultivos vegetales.
Bolivia ha empezado a mirar hacia horizontes de productividad, competitividad, desarrollo sostenible, inversión, empleo y mejores días para las economías de todas las familias del país, al avanzar en la introducción de manera ordenada al uso de “Nuevas Tecnologías Productivas” en el Agro; pero hay algunos grupos pequeños, que se oponen al desarrollo sostenible del país. Desde la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (CADEX), creemos que estas posiciones solo obedecen a un desconocimiento de lo que implica esta Tecnología y mas bien, estamos seguros que al ver el desarrollo y bienestar que estas herramientas pueden traer a las familias de agricultores del país, se sumaran a esta gestión, apoyándola e implementándola. Por otra parte, es muy importante resaltar, que el ingreso más significativo que tenía nuestro país en años anteriores, era el proveniente de la venta de hidrocarburos, principalmente exportación de gas, y estos se vienen reduciendo de manera sostenida, por un efecto combinado entre caída de los precios internacionales (a mínimos históricos), como así también por la merma en la provisión de volúmenes provenientes de los contratos con nuestros principales compradores (Argentina y Brasil).

Para reemplazar esa importantísima pérdida de ingresos, el país en su conjunto tiene todas las condiciones para dar un decidido impulso a la agroindustria exportadora de alta tecnología, como el camino más seguro de tener país más productivo y competitivo, lo contrario significaría una mirada al pasado, mayor postergación y pobreza para nuestro país. Por si fuera poco, en el último año, nuestro país ha pasado por muy duros acontecimientos: la pandemia global a raíz del COVID 19, sin precedentes tanto en lo humano como en lo económico, y también por una importante crisis política y social, que han debilitado de manera muy riesgosa la frágil estructura económica del país, por lo que resulta imperativo asumir medidas patrióticas que permitan su recuperación. La Pandemia del COVID 19 ha afectado al mundo en su conjunto, generando profundos cambios en los hábitos de vida de toda la población mundial. Esta situación generará grandes oportunidades en el sector de los alimentos, incorporando una mayor demanda de los mismos y Bolivia puede convertirse en un proveedor mundial de alimentos. Para ello se debe fortalecer la productividad agrícola y el procesamiento de dichos alimentos.
Este es el momento de avanzar, bajo un modelo inclusivo, donde haya cabida para productores tanto pequeños como grandes, así como garantizar la convivencia de sistemas productivos basados en cultivos orgánicos, convencionales y biotecnológicos, posicionando a Bolivia en el mapa Mundial de producción de alimentos y desarrollo integral sostenible. En ese sentido, desde CADEX hacemos un llamado a toda la población a realizar una apuesta por el futuro, con la incorporación definitiva de sistemas productivos de alto rendimiento y productividad que permitan generar alimentos para los habitantes de nuestro gran país, como también excedentes para las exportaciones que producen divisas, empleos y coadyuvan al crecimiento y desarrollo integral y sostenible del país.
Fuente: CADEX















