Los ganaderos cruceños se vieron sorprendidos por el pedido realizado por la jefatura nacional de Sanidad Animal del Senasag de anulación del Protocolo de Mitigación de Riesgo de Fiebre Aftosa por movimiento de bovinos y bubalinos, desde departamentos sin vacunación hacia el departamento de Santa Cruz.

El problema surgió cuando el Dr. Jorge Berríos Arévalo, jefe Nacional de Sanidad Animal del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), solicitó mediante una comunicación interna dirigida al Dr. Fausto Contreras Ávila, responsable de Sanidad Animal del Senasag Santa Cruz, dejar sin efecto esta medida.
En su lugar, pidió aplicar el procedimiento para el movimiento interno definido en el mes de marzo pasado mediante un acuerdo entre las Federación de Ganaderos de Santa Cruz y del Beni (Fegasacruz y Fegabeni).
De esta manera, Contreras estaría intentando dejar sin efecto una comunicación aprobada por el Director Ejecutivo General del Senasag, Dr. Pablo Rafael Balcázar Gutiérrez, cuyo cargo es superior en jerarquía.
Posición institucional
Para Fegasacruz está claro que no debe mezclarse lo político con lo técnico, pero la realidad marca otra cosa. Pese a todo, la posición cruceña es firme: seguir vacunando para defenderse de la Fiebre Aftosa y así precautelar su estatus sanitario y el negocio exportador de la carne vacuna, leche y los productos derivados de ambos.


El gerente general de Fegasacruz, Dr. Javier Landívar, manifestó que lo que les llama la atención es la falta de gobernanza al interior del Senasag y la falta de criterio técnico, pues la entidad estatal debe hacer respetar la forma en que cada departamento lleve su programa de protección contra la aftosa.
Por otra parte, reveló a Publiagro Noticias que los cruceños se habían visto forzados a aceptar dicho acuerdo, dado que hay intereses políticos que priman sobre los criterios técnicos. Además, dijo que se había definido que los Consejos Departamentales de Salud (Codesa) de cada departamento tenían la facultad de ratificar este acuerdo.
En ese marco, el Codesa de Santa Cruz realizó una reunión técnica entre todos sus miembros e incluso realizando consultas internacionales, donde se concluyó que los animales procedentes de departamentos que no vacunan contra este mal no podían llegar directamente a los centros de remate cruceños, por el alto riesgo que ello implica.
Landívar remarcó que esta fue una decisión técnica y no un capricho, tomada con el fin de salvaguardar la sanidad del hato cruceño mediante un componente como es la vacunación contra la aftosa.
“Tenemos claro que la forma de protegernos de la aftosa en Santa Cruz es vacunando, no hay otra forma. No podemos tener animales que vengan de otras zonas donde no se practica la vacunación. Nada más, ciertamente ese es el punto”, ratificó.
Controversia sin sentido
Entre 250.000 y 300.000 cabezas por año ingresan desde el Beni a Santa Cruz, de las cuales solo unas 30.000 van a centros de remate.
Según el ejecutivo, es poco común que un animal llegue directamente a donde es vendido al peso, teniendo cerca del 15% de pérdida por el transporte. “Entonces, la lógica técnica y económica es que tiene que llegar a un predio a ser rehidratado, para luego ingresar al centro de remate”, puntualizó. Bajo esa lógica, la controversia carecería de sentido.
Finalmente, Landívar adelantó que de no tener respuestas concretas a sus peticiones, más de 20 misivas enviadas en los últimos 2 años, se acudirá al ámbito legal buscando asegurar que los funcionarios públicos cumplan las leyes vigentes.
Fuente: Publiagro














