La Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) considera que las mejoras administrativas registradas recientemente en los procesos de exportación agrícola son importantes, pero insuficientes para garantizar certidumbre a los productores.
Jaime Hernández, gerente de ANAPO, señaló que en el caso de la soya se logró autorizar la exportación de 800.000 toneladas, medida que, según explicó, permitió mejorar de manera significativa los procedimientos operativos.
“En la exportación, evidentemente hemos tenido una mejora que ha sido importante. En el caso de la soya, se habían logrado liberar 800 mil toneladas, un volumen interesante. Ha mejorado mucho en lo operativo, eso tenemos que destacarlo”, afirmó.
Buscan una normativa que garantice las exportaciones
Sin embargo, Hernández sostuvo que el sector requiere avanzar más allá de las autorizaciones administrativas y establecer una norma que garantice de manera clara la liberación de las exportaciones agrícolas.
“Nosotros consideramos que no podemos seguir con simples mejoras administrativas. Lo que necesitamos es seguridad y la certidumbre nos la da una normativa, un decreto, donde prácticamente establezca con claridad que la liberación de las exportaciones agrícolas están liberadas”, explicó.


El gerente de ANAPO remarcó que una liberación plena permitiría a los productores contar con mayor previsibilidad al momento de negociar su producción y tomar decisiones comerciales.
Según Hernández, disponer de diferentes alternativas de compradores es beneficioso para el productor, debido a que una mayor competencia puede generar mejores condiciones para la comercialización.
Restricciones limitan las opciones de venta
El representante de ANAPO explicó que mantener restricciones a la exportación reduce el interés de potenciales compradores internacionales por ingresar al mercado boliviano.
“Para el productor lo mejor siempre es poder tener diversas alternativas a quién poder venderle su producción”, sostuvo.
En ese sentido, indicó que las limitaciones a las exportaciones pueden reducir las posibilidades de que nuevos compradores lleguen al país y ofrezcan mejores precios por la producción, particularmente en el caso de la soya.
Por ello, ANAPO reiteró su pedido de una liberación plena y permanente de las exportaciones agrícolas, bajo una normativa que otorgue certidumbre al productor y permita ampliar sus alternativas de comercialización en los mercados nacionales e internacionales.
Fuente: Jaime Hernández
Redacción: Publiagro


















