La ganadería lechera tropical dejó de ser una actividad basada únicamente en tradición y experiencia empírica. Hoy, la rentabilidad depende de datos productivos, eficiencia genética y capacidad de adaptación al clima, una visión que el médico veterinario y productor colombiano Fernando Durán Carvajal aplica desde hace años en la Hacienda El Empedrado, en Colombia.
Para Durán, la rentabilidad de una finca se mide en utilidades y sostenibilidad económica, no solamente en litros producidos.
“La ganadería no puede seguir manejándose como antiguamente. Hoy debemos verla como una empresa que necesita eficiencia para no quebrar”, sostuvo.
Su modelo productivo se basa principalmente en dos razas: Gyr Lechero y Girolando, consideradas actualmente entre las más eficientes para sistemas de producción de leche en el trópico cálido de América Latina.
Adaptación: la clave de la lechería tropical
Durán explicó que uno de los mayores errores históricos en la ganadería tropical fue intentar utilizar animales europeos altamente productivos pero poco adaptados a temperaturas extremas, humedad y presión parasitaria.
“Nosotros no podemos adaptar los animales al ambiente; debemos llevar animales que ya puedan adaptarse fácilmente”, afirmó.
En este contexto, destacó el papel del Gyr Lechero, raza originaria de India y desarrollada técnicamente en Brasil durante más de 120 años de selección genética.
El Gyr aporta resistencia al calor, tolerancia a garrapatas, moscas y enfermedades tropicales, además de longevidad y rusticidad. Cuando se cruza con Holstein surge el Girolando F1, considerado hoy uno de los híbridos más exitosos del mundo tropical.
“El Girolando es el producto ideal para producir leche en condiciones hostiles de clima”, explicó.
Actualmente, Brasil lidera la producción mundial con esta genética y países como Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia avanzan rápidamente en su adopción.
Genética y biotecnología aceleran la productividad
Uno de los pilares del modelo colombiano es el uso intensivo de biotecnología reproductiva, especialmente embriones y semen sexado.
“Hoy una vaca puede producir 20 o 25 crías por año mediante biotecnología, cuando naturalmente tendría solo una”, señaló.
Esto permite multiplicar rápidamente animales superiores y acelerar el mejoramiento genético de la finca.
Durán indicó que la selección moderna ya no se enfoca únicamente en producción de leche, sino también en funcionalidad de ubres, resistencia a mastitis, fertilidad y longevidad productiva.

Ubres funcionales y sanidad: factores que definen la eficiencia
El especialista remarcó que las ubres funcionales son fundamentales en sistemas lecheros rentables.
“Buscamos ubres modernas, bien ligadas y con pezones adecuados para evitar mastitis y aumentar la vida útil del animal”, explicó.
Gracias a la evaluación genética y el juzgamiento en pista, hoy es posible identificar animales con mejores características mamarias y transmitir esos atributos de generación en generación.
Además, destacó que una ganadería eficiente debe trabajar sobre cinco pilares fundamentales:
- Genética
- Alimentación
- Nutrición
- Sanidad
- Gestión empresarial
Leche A2A2: una oportunidad de mercado para Bolivia
Durán también destacó el potencial de la leche A2A2, producida por animales con genética específica que generan una beta caseína más digestible para personas intolerantes a la leche convencional.
“La leche A2A2 no genera inflamación ni molestias digestivas como ocurre con la proteína A1”, explicó.
Este segmento crece rápidamente en mercados internacionales debido al interés por alimentos funcionales y nutracéuticos.
Bolivia tiene condiciones ideales para el Girolando
El productor colombiano considera que Bolivia posee enormes ventajas para consolidar una lechería tropical especializada, especialmente por sus condiciones climáticas y disponibilidad de áreas ganaderas.
“Bolivia encaja perfectamente dentro del trópico ecuatorial donde el Girolando funciona muy bien”, afirmó.
Además, destacó el bajo consumo per cápita de leche en el país —entre 60 y 70 litros anuales— como una oportunidad para expandir la producción y mejorar la nutrición infantil.
Con genética adaptada, manejo técnico y sistemas eficientes, el modelo Gyr-Girolando se perfila como una de las alternativas más sólidas para transformar la lechería tropical boliviana en una actividad verdaderamente rentable y sostenible.
Redacción: Publiagro



















