La curiosidad, la selección rigurosa y el compromiso con una genética funcional han convertido a Álvaro Abascal en uno de los principales promotores del Guzerá Lechero como alternativa real para sistemas productivos más rentables y sostenibles

En el marco de Expozebú 2026, la feria cebú más importante del mundo, la multimedia especializada Publiagro continúa recorriendo los principales espacios de innovación genética bovina para conocer de cerca a los productores que están transformando la ganadería latinoamericana.

Durante esta cobertura internacional, Publiagro conversó con Álvaro Abascal, productor de la Hacienda Santillana del Mar, reconocido criador de razas Gyr y Guzerá Lechero, quien ha encontrado en esta última una verdadera ecuación de eficiencia productiva para la industria láctea.

Para Abascal, el ingreso al mundo del Guzerá Lechero nació de una combinación entre curiosidad, visión estratégica y búsqueda de animales verdaderamente funcionales.

“Los grandes inventos nacen de la curiosidad”, expresó.

Inicialmente vinculado a la raza Gyr, Abascal decidió profundizar en el Guzerá Lechero tras observar modelos exitosos en países como México y Guatemala, descubriendo una raza capaz de combinar fertilidad, rusticidad, producción y eficiencia alimenticia.

Su proceso de aprendizaje lo llevó a integrarse profundamente con criadores especializados en Brasil, apostando no por una compra ocasional, sino por una verdadera inmersión en el desarrollo genético.

“Me enamoré de una raza muy noble, mucho más lechera de lo que la gente piensa. Necesita manejo, cariño y selección”, afirmó.

A partir de esa experiencia, Santillana del Mar desarrolló una estrategia basada en selección de vacas fértiles, productivas, con temperamento lechero y capacidad reproductiva constante, elementos clave para construir una genética sostenible.

“ienes la obligación de ordeñar el cebú lechero para demostrar su verdadero potencial; no basta con decir que es lechero, hay que probarlo”

“Selecciono vacas fértiles, con condiciones lecheras reales y que se preñen durante la lactancia”, explicó.

Gracias a este enfoque, la hacienda ha logrado importantes resultados en competencias de pista, ordeño y producción lechera, consolidando su presencia en eventos de referencia como Expozebú, Expoleite y Megaleite.

Uno de sus logros más destacados ha sido alcanzar registros de hasta 3.900 kilos en primera lactancia, manteniendo fertilidad y continuidad reproductiva, factores determinantes para cualquier sistema lechero eficiente.

Abascal remarca que uno de los errores más frecuentes en el desarrollo de la raza es comercializar genética sin pruebas reales de desempeño.

“No puedes ofrecer cebú lechero si no lo ordeñas, si no haces control lechero y si no pruebas lo que produces”, sostuvo.

Actualmente, la genética desarrollada en Santillana del Mar ya se distribuye hacia mercados como Colombia, Guatemala y otros países de la región, fortaleciendo el intercambio internacional de genética cebú especializada.

Además, Abascal destacó el trabajo regional impulsado por iniciativas como “Cebú Sin Fronteras”, que busca integrar mercados y facilitar el intercambio genético entre países latinoamericanos, incluyendo Bolivia.

“Hoy ya no es solo Brasil con Guatemala; ahora es Bolivia con Guatemala, Colombia con Guatemala. Estamos abriendo fronteras”, señaló.

Con una visión enfocada en capacitación, transferencia de conocimiento y selección genética real, Santillana del Mar se posiciona como un actor importante en la expansión del Guzerá Lechero en América Latina.

La experiencia de Álvaro Abascal demuestra que el Guzerá Lechero no es simplemente una opción productiva, sino una herramienta estratégica para productores que buscan eficiencia, rentabilidad y sostenibilidad en sistemas lácteos tropicales.

Redacción: Publiagro