La automatización permite un manejo preciso de temperatura, ventilación y calidad de aire, mejorando el rendimiento y bienestar de las aves

La programación de un controlador moderno aplicado a la producción avícola es una herramienta clave dentro de la automatización de granjas, ya que permite optimizar el manejo de variables críticas como temperatura, ventilación, iluminación, alimentación y calidad del ambiente. En la avicultura moderna, los sistemas automatizados contribuyen directamente al bienestar animal y al rendimiento productivo, reduciendo pérdidas y mejorando la eficiencia en la conversión alimenticia y el crecimiento de las aves.

Estos controladores, generalmente PLCs o sistemas electrónicos especializados, integran sensores y actuadores que permiten monitorear y regular en tiempo real las condiciones dentro de galpones avícolas, asegurando un entorno estable y controlado para las aves en todas sus etapas de desarrollo.

Evolución del control en galpones avícolas

La diferencia principal es que el controlador moderno permite una gama mucho más amplia de manejo dentro del galpón. Hoy en día no solo se mide la temperatura, como ocurría con los sistemas antiguos, sino que también se registran parámetros como dióxido de carbono, amoníaco, entradas de aire y salidas de aire. Esto permite un control mucho más preciso del ambiente.

En ese sentido, Nicolás Sokalzki, jefe de la oficina técnica en la empresa INDIV de Argentina, señala que las variables principales son: temperatura como factor crítico principal, humedad relativa en segundo lugar, y finalmente variables de calidad de aire como dióxido de carbono y amoníaco, que también son fundamentales para el desempeño productivo.

Importancia del control ambiental en galpones modernos

Se recomienda ampliamente el uso de estos sistemas, ya que los galpones actuales son cerrados y completamente climatizados, lo que exige un control riguroso de todos los parámetros ambientales. Si alguno de estos factores no es gestionado adecuadamente, el impacto sobre los resultados productivos puede ser negativo.

“Hoy en día, como los galpones están cerrados, completamente climatizados, en forma controlada, se tiene que controlar cada uno de esos parámetros. Es decir, si hay uno de esos parámetros que no se tiene en cuenta, posiblemente no logremos un buen resultado”

¨Hoy en día, como los galpones están cerrados, completamente climatizados, en forma controlada, se tiene que controlar cada uno de esos parámetros. Es decir, si hay uno de esos parámetros que no se tiene en cuenta, posiblemente no logremos un buen resultado¨.

Manejo basado en peso y requerimientos genéticos

El manejo adecuado del ambiente se realiza en función del peso del ave. Las líneas genéticas utilizadas en la producción avícola determinan los requerimientos de ventilación, basados en renovaciones de aire por kilo de animal.

A partir de una curva de peso teórica, se establece para cada día de crecimiento el peso esperado del ave, lo que permite calcular la renovación de aire necesaria en cada etapa. Con esta información se programa la curva de ventilación dentro del sistema automatizado.

Las líneas genéticas actuales han incrementado los requerimientos de control durante la crianza, lo que implica ofrecer mejores condiciones de agua, alimento y ambiente. Esto se debe a que las densidades de producción en los galpones modernos son cada vez más altas, y las capacidades de conversión alimenticia han mejorado significativamente.

Esto obliga a trabajar con mayores niveles de renovación de aire, lo que hace prácticamente imposible manejar un galpón de forma manual sin afectar el rendimiento productivo.

El uso de un controlador de clima es prácticamente indispensable para gestionar de manera eficiente el equipamiento de ventilación en los galpones modernos, garantizando así condiciones óptimas para el desarrollo de las aves y la eficiencia productiva del sistema.

Redacción: Publiagro